Lo que está disperso
entre nosotros, lo que llamas
señal de bendición
aunque sea, como nosotros,
una hoja de hierba, una cosa
arrancada de raíz.
¿de acuerdo con qué lógica
conservas
un simple zarcillo
de algo que quieres
ver muerto?
Si hay una presencia tan poderosa
entre nosotros ¿no debería
multiplicarse para servir
al jardín venerado?
Deberías hacerte
a tí mismo esas preguntas.
no dejarlas
para tus víctimas.Deberías saber
que cuando presumes
escucho hablar dos voces
una es tu espíritu, la otra
lo que hacen tus manos.
de "El iris salvaje"




1 comentarios:
Bello poema.
Saludos :)
Publicar un comentario