sábado 2 de abril de 2011

Trébol (Louise Glück)

Lo que está disperso

entre nosotros, lo que llamas

señal de bendición

aunque sea, como nosotros,

una hoja de hierba, una cosa

arrancada de raíz.


¿de acuerdo con qué lógica

conservas

un simple zarcillo

de algo que quieres

ver muerto?


Si hay una presencia tan poderosa

entre nosotros ¿no debería

multiplicarse para servir

al jardín venerado?


Deberías hacerte

a tí mismo esas preguntas.

no dejarlas

para tus víctimas.Deberías saber

que cuando presumes

escucho hablar dos voces

una es tu espíritu, la otra

lo que hacen tus manos.


de "El iris salvaje"

1 comentarios:

Jorge Ampuero dijo...

Bello poema.

Saludos :)