sábado 8 de octubre de 2011

Nadie te conoce (Fabiana Alonso, 1798)

Nadie te conoce, ni bien te quiere

y desconfía porque todos están lejos y distantes

En el fondo tú no sabes nada,

eres como un extranjero vacío

que olvidó ventanas abiertas.

Una garra de escalofrío ha desgarrado

tu alma, tu propia garra, la tuya propia.

Gozas con el aire del que nunca

ha llevado en su sandalia polvo del camino,

nadie pasaba, ningún piadoso,

porque la mayor pena es la que nunca se sabe.

0 comentarios: