sábado 4 de julio de 2009
Dos poemas de María Paula Alzugaray, Coronda, Santa Fe)
Maná con breñas y dalias
algo más que la idea del invierno
sugiere el rodar de las hojas secas
cumbias desplumadas fosforecen la siesta
los patios deliran matorrales
pistas de baile agitan verdes bicicletas
la casa de las tías
atardece en labios pintados hacia la costanera
en ceremonia desfilan biguá y debilitan las conversaciones
vuelven angosta la lengua
tiernísima, si la vieras…
Materia frutal de la que estamos hechos,
máquina de recuperación.
A caballo a vamos pal monte
en trineo de arena a Coronda.
Yo ardo y me ofrezco, obedeciéndote.
GESSLER
Penachos indomables, teros rompieron la siesta
búhos rompiendo la noche
torpes cardos, vacas como hongos florecidos
la brisa abejea entre las cunetas,
toros jocundos rompiendo la mañana
rompiendo el olor rancio de la quesería
pacifistas caballos cebados de tanto amarillo
de tanto tierno choclo.
Fui a conquistar un paisaje zanjado, yodado
a ver el abandono de la loca Marita y su familia
aprendí a cascotazos a errores a sapos a abrojos,
a berrear como tilingos de arpillera.
Haciendas cercanas en las que nos revolcamos
ojivas nuestros cuerpos
entre ronquidos y gallinas estercoleras
sobre los campos de soja
lejos del oleaje petrificado de los adoquines,
lejos del riquerío
más cerca del escarmiento apestoso.
Machona,
aprendí a tirar con la escopeta, a hacer la vertical,
a amar en tiempos tranquilos, a hacer ramos de chamicos embalsamados
a dar zarpazos capaces de abrillantar a los chicos lindos
a hablar de la vida de lo demás en que chismorreábamos tole toles,
a dar codazos y chiflidos, aprendí otras consonantes
palabras de yute.
Cosas que debíamos corregir allí de jóvenes
que luego ya sería tarde.
Toda esa quietud me rompe,
su aburrimiento hincó el diente a las auroras,
lo hincó en el casco de los atardeceres.
De ahí que prefiero estudiar con las manos. La no rebeldía,
vivir bajo el dosel de una gloria inmediata
sin que nadie se responsabilice de mi salvajada.
Gessler, hiciste de mí lo rústica que soy.
¿Motivos para festejar?
(Esta vez la entrada tiene dos poemas, no pude elegir, creo que los dos tienen que ir juntos)
domingo 21 de junio de 2009
desde la ventanilla...
jueves 11 de junio de 2009
Ni a esa oscuridad le temo (Fabiana Alonso)
me impide volar con el ala rota,
ni la sed que tengo,
ni la enfermedad que contraje,
ni el percibir la malapalabra
peste de revolver lo que es
inhóspita vulgaridad
sin descanso,
esta vez
seré
el camino de mi propia muerte,
saboreada consecuencia
sin página principal,
sin ignorar la tristeza,
Van a decir de mí que no vuelo?
A no juzgar, que todos susurran
/... a qué me inclino?
si la inalcanzable voz del paraíso
está muda y muerta.
martes 2 de junio de 2009
Walk on the wild side (Lou Reed)
cruzó todo E.E.U.U a dedo
se depiló las cejas en el camino
se afeitó las piernas y entonces se hizo ella
Y dice, hey bebe, date una vuelta por el lado salvaje
dice, hey dulce,date una vuelta por el lado salvaje.
Candy llegó de Island
tras la puerta era la querida de todos
pero nunca perdió la cabeza
ni siquiera cuando la chupaba
Dice, hey bebe, date una vuelta por el lado salvaje
dice el bebe, date una vuelta por el lado salvaje
Y las chicas de color dicen,
du,du,du,du...
El pequeño Joe nunca regalaba
todo el mundo tenía que pagar y pagar,
un polvo acá, un polvo allá
la ciudad de Nueva York es donde se dice
Hey bebe, date una vuelta por el lado salvaje
Y yo digo, hey Joe, date una vuelta por el lado salvaje.
Sugar Plum Fairy llegó y salió a la calle
buscando comida para el alma
y un lugar donde comer
Fue al Apollo
deberías haberla visto bailar
Ellos decían, hey Sugar, date una vuelta por el lado salvaje
Y yo decía, hey dulce, date una vuelta por el lado salvaje.
Jackie iba colgado de anfetas
creyó que era James Dean por un día
después se pegó un palo
creo que el Valium le habría ayudado a este golpe
Ella dijo, hey bebe, date una vuelta por el lado salvaje
Y yo dije, hey dulce date una vuelta por el lado salvaje
Y las chicas de color decían, du du du du...
lunes 18 de mayo de 2009
En el camino, entre La Cumbre y San Esteban
jueves 14 de mayo de 2009
En invierno es mejor un cuento triste (Claudio Rodríguez)
remordimiento, madre. Yo te doy lo único
que puedo darte ahora: si no amor,
sí reconciliación. Ya sé el fracaso,
la victoria que cabe
en un cuerpo. El caer, el arruinarse
de tantos años contra el pedernal
del dolor, el huir
con leyes a mansalva
que me daban razón, un cruel masaje
para alejarme de tí; historias
de dinero y de catres,
de alquileres sin tasa,
cuando todas mis horas eran horas de lobo,
cuando mi vida fue estar al acecho
de tu caída, de tu
herida, en la que puse,
si no el diente, tampoco
la lengua,
me dan hoy el tamaño
de mi pecado.
Sólo he crecido en esqueleto: mírame.
Asómate como antes
a la ventana. Tú no pienses nunca
en esa caña cruda que me irguió
hace dieciséis años. Tú ven, ven,
mira que clara está la noche ahora,
mira que yo te quiero, que es verdad,
mira cómo donde hubo
parcelas hay llanuras,
mira a tu hijo que vuelve
sin camino y sin manta, como entonces,
a tu regazo con remordimiento.
de "Alianza y condena", 1965
(agradezco el envío de la antología poética de Claudio Rodríguez, a Concha González Díaz de Garayo: directora de la Biblioteca Pública de Zamora)
miércoles 13 de mayo de 2009
Río San Marcos (San Marcos Sierra)

sábado 2 de mayo de 2009
Primera noche encubierta (Floriano Martins, Fortaleza, Brasil)
La noche llorosa a cualquier hora del recorrido.
Viejos tejidos manchados y lúgubres imponiendo
un límite a cada escena con su niebla de perversiones.
Un bulto grababa en su retina el plano del lugar,
por más improbables que fuesen regreso o salida.
Los velos se entreabrían con su flor de cultos,
sitio de ritos que desgarran el alma, torpezas
del espíritu, agonías del ser en su último recurso.
El laberinto es una trapacería con sus tres caras.
De poco sirve reconocer el dilema que lo define.
El tiempo contamina el espacio con sus evasivas.
Anónimos exponen sus vicios en cada celda.
Enumerarlos es como abrigar insospechable culpa.
El laberinto es la suma de cuanto desconocemos.
Las tres caras del sueño no se engatusan tan fácilmente.
Poco importa que la vigilia asocie error y naufragio
y los simplifique como un desliz repentino.
En uno de los cuartos entre velos se veía postrada
la moribunda figura que era un río y un hilo de plomada.
Escuálida señora interrogada por su resistencia,
allí estaba a la espera de alguien a quien pasar
un infortunio, un ovillo de signos, una gracia.
¿A quién le importa reconocerse en ese laberinto?
El bulto se vislumbraba a sí mismo en aquella mujer,
un golpe, un martirio, una escapadita, reversos
de un conflicto donde se confundían sus planes.
El escenario se transformaba siempre con el asalto
insospechado de fugitivos personajes de su pasado.
El modo como los parientes murieron, señales
de intrigas, heces familiares, abortos, disimulos
entre oraciones y contribuciones comunitarias.
No había pesaje suficiente para tantas almas.
La vieja decrépita se convirtió en un enigma
que apuntaba en la dirección de un dolor huidizo.
El bulto no sabía por dónde recomenzar a soñar.
La vida no nos toma en consideración jamás.
El laberinto se hurta de sí a cada cara reconocida.
traducción: Marta Spagnuolo
viernes 1 de mayo de 2009
Encargo (Julio Cortázar)
Hostígame en la sangre, que cada cosa cruel sea tú que vuelves.
¡No me dejes dormir, no me des paz!
Entonces ganaré mi reino,
naceré lentamente.
No me pierdas como una música fácil, no seas caricia
guante; tállame como un sílex, desespérame.
Guarda tu amor humano, tu sonrisa, tu pelo. Dálos.
Ven a mí con tu cólera seca de fósforos y escamas.
Grita. Vomítame arena en la boca, rómpeme las fauces.
No me importa ignorarte en pleno día,
saber que juegas cara al sol y al hombre.
Compártelo.
Yo te pido la cruel ceremonia del tajo,
lo que nadie te pide: las espinas
hasta el hueso. Arráncame esta cara infame,
oblígame a gritar al fin mi verdadero nombre.
sábado 25 de abril de 2009
domingo 19 de abril de 2009
De vita beata (Jaime Gil de Biedma)
algo así como España entre dos guerras
civiles, en un pueblo junto al mar,
poseer una casa y poca hacienda
y memoria ninguna. No leer,
no sufrir, no escribir, no pagar cuentas,
y vivir como un noble arruinado
entre las ruinas de mi inteligencia
martes 24 de marzo de 2009
El hablante indigno de confianza (Louise Glück)
No puedo ver con objetividad.
Sé quién soy, he aprendido a escuchar como un
psiquiatra.
Cuando hablo con pasión,
es cuando menos debes confiar en mí.
Es muy triste, de verdad: toda mi vida han elogiado
mi inteligencia, mi talento verbal, mis intuciones.
Cosas, al fin y al cabo, desperdiciadas.
No puedo verme
de pie en los escalones, tomando a mi hermana de la
mano.
Por eso no puedo rendir cuentas
de las magulladuras en su brazo, donde acaba la manga.
En mi mente, soy invisible y por eso, peligrosa.
Los que son como yo, los que parecen
abnegados, son tarados, mentirosos,
los que deberían descartarse
por el bien de la verdad.
Cuando estoy tranquila, la verdad emerge.
Un cielo claro y nubes deshiladas.
Una casita gris con azaleas
rojas y rosáceas.
Si quieres la verdad, debes volverte inaccesible
para la hija mayor, dejarla fuera:
cuando se daña a un ser vivo de ese modo,
en lo más profundo de sí,
toda función se altera.
Y por eso no soy de fiar.
Porque una herida en el corazón
es también una herida en la mente.
del libro "Ararat"
lunes 9 de marzo de 2009
Autobiografía del presente (Laura Riding)
El cuerpo es un día de ruina
La mente, un instante de reparación.
Un día no es un día de la mente
Hasta que la vida es un reparo en desespero.
Romper, morir el día entero
Ser no todavía ni todavía
Hasta que el soñar sea de haber sido
Hasta que el soñar sea de haber soñado--
Cómo en esos días---qué rápido---
Qué rápido parecíamos soñar---
Qué rápido hablábamos---qué perdidas--
Qué perdidas las palabras hasta---
Hasta que el lápiz se acabara
A este no olvidar despierto.
Pero siempre en esos días
Cuán olvidados ---y cómo decir acabados---
Para decir de vez en vez---
O en una carta decir pronto acabado---
¿Recuerdas ahora, John,
nuestra conversación suburbana sobre las
abejas?
Cuidadosamente sobre las abejas al desayuno,
¿Un retirado hablar o caminar
entre las afueras de la profundidad?
¿Nosotros reinas enojadas
lentamente de los panales y enjambres?
Pero las abejas lentamente son una siesta
corta.
Entre el campo y la ciudad,
Entre el dormir profundo y el caminar,
Da más pausa y zumbido que las abejas
Un libro acerca---y por---
Ni hay necesidad de que los gustos difieran
sino que pausen.
¿Recuerdas ahora, John
Recuerdas a mi amigo John
Quien tenía un señorial ojo un no-hay apuro
ojo,
Un ojo muy anterior
En una avanzada cuenca?
Sí, recuerdo.
Y recuerdo a mi amigo Norman,
Aunque por voluntad frugal
debiera llegar puntualmente mañana
Aún cuando el cinematógrafo del tiempo
Haya cesado de anunciar el hoy
Aunque yo recuerde.
Sí, ella se acuerda de todo lo que parecía
Todo lo que era como suficiente para ahora
Hacer un entonces tan real como entonces,
Hacer un ahora que solamente ocurra
Por un parecido cercano a él mismo.
domingo 22 de febrero de 2009
Port of Spain (Derek Walcott, Santa Lucía )
Arboles con polvo en los labios, autos fundiéndose
en un horno. El calor hace tambalear a los mestizos de la calle.
Han repintado de rosa el capitolio, las verjas
que rodean el parque de color sangre herrumbrosa.
Junta y coup d'etat, la última modalidad latina,
empolla en el balcón. Monótonos arbustos rojizos
capillan el aire húmedo con ideogramas de gallinazos
sobre los almacenes chinos. Los callejones asfixiantes como hornos
donde sastres melancólicos espían sobre sus viejas máquinas
uniendo junio y julio sin costura,
y uno espera un relámpago cuando el centinela armado
anhela aburrido el chasquido de un rifle-
pero yo me alimento de su polvo, de su cotidianeidad,
de la inercia que llena de horror a sus exiliados,
del polvo sobre las montañas con sus luces anaranjadas,
incluso de la luz piloto del puerto maloliente
que gira como la de un auto policial. El terror
es local, al menos. Como el vaho prostibulario de la magnolia.
Y los aullidos de perro del aullante lobo de la revolución.
La luna brilla como un botón perdido.
El agua negra apesta bajos las luces de sodio
del muelle. La noche se enciende con tanta seguridad
como un interruptor, hay ruido de platos tras las ventanas
iluminadas,
camino junto a los muros con sombras ocasionales
que no dicen nada. A veces, en puertas estrechas
hay viejos que juegan los mismos juegos tranquilos-
cartas, damas, dominó. Les doy nombres.
La noche es sociable, el día es tan feroz como
nuestro futuro humano en cualquier parte. Puedo entender
el ciego amor de Borges por Buenos Aires,
cómo un hombre siente las venas de una ciudad hincharse
en sus manos.
de "The Fortunate Traveller", 1982
martes 3 de febrero de 2009
El circo (Leopoldo Ma. Panero)
lanzando gritos y bromeando acerca de la vida:
y no sé sus nombres. Y en mi alma vacía escucho siempre
cómo se balancean los trapecios. Dos
atletas saltan de un lado a otro de mi alma
contentos de que esté tan vacía.Y oigo
oigo en el espacio sonidos
una y otra vez el chirriar de los trapecios
una y otra vez.Una mujer sin rostro canta de pie sobre mi alma,
una mujer sin rostro sobre mi alma en el suelo,
mi alma, mi alma: y repito esa palabra
no sé si como un niño llamando a su madre a la luz,
en confusos sonidos y con llantos, o bien simplemente
para hacer ver que no tiene sentido.
Mi alma. Mi alma
es como tierra dura que pisotean sin verla
caballos y carrozas y pies, y seres
que no existen y de cuyos ojos
mana mi sangre hoy, ayer, mañana. Seres
sin cabeza cantarán sobre mi tumba
una canción incomprensible.
Y se repartirán los huesos de mi alma.
Mi alma.
Mi hermano muerto fuma un cigarrillo junto a mí.
( me lo envió Raúl Ferreiro Figueroa)
miércoles 14 de enero de 2009
Una fuerte lluvia va a caer (Bob Dylan)
¿Dónde has estado mi pequeño querido?
He tropezado en el costado de doce
montañas nubladas
He caminado y gateado en seis
autopistas inclinadas
Me he parado en el medio de bosques tristes
He estado afuera de frente a una docena
de océanos muertos
He estado diez mil millas en la boca
de una tumba
Y es una fuerte, fuerte, fuerte, fuerte
Y es una fuerte lluvia la que va a caer.
¿Qué has visto mi hijo de los ojos azules?
¿Qué has visto mi pequeño querido?
Vi un niño recién nacido con lobos salvajes
a su alrededor;
Vi una carretera de oro sin nadie
en ella
Vi una rama negra con sangre
que seguía cayendo
Vi un cuarto lleno de hombres
con martillos ensangrentados
Vi una escalera blanca cubierta
de agua
Vi diez mil charlatanes con las lenguas rotas
Vi revólveres y espadas filosas en las manos
de pequeños
Y es una fuerte, fuerte, fuerte, fuerte,
Y es una fuerte lluvia la que va a caer.
¿Qué escuchaste mi hijo de los ojos azules?
¿Qué escuchaste mi pequeño querido?
Escuché el sonido del relámpago
que bramaba advertencias
Escuché el rugido de una ola capaz
de inundar al mundo entero
Escuché a cien tam-tams con manos
incendiadas
Escuché a diez mil murmurando
y nadie escuchaba
Escuché a una persona morir de hambre
y a muchos reírse
Escuché la canción de un poeta que murió
en el arroyo
Escuché los sonidos de un payaso que lloraba
en el callejón
Escuché el sonido de una persona que pedía
ser humano
Y es una fuerte, fuerte, fuerte, fuerte
Y es una fuerte lluvia la que va a caer.
¿A quién encontraste mi hijo de los ojos azules?
¿A quién encontraste mi pequeño querido?
Encontré a un niño al lado de un potrillo muerto
Encontré a un blanco arrastrando a un perro negro
Encontré a una joven con el cuerpo quemado
Encontré a un joven que me dio un arco iris
Encontré a un joven que estaba herido de amor
Encontré otro hombre herido de odio
Y es una fuerte, fuerte, fuerte, fuerte
Y es una fuerte lluvia la que va a caer.
¿Qué harás ahora mi hijo de los ojos azules?
¿Qué harás ahora mi pequeño querido?
Me voy afuera antes que la lluvia
comience a caer
Caminaré hacia las profundidades de la floresta
oscura, más profunda
Donde la gente es numerosa y sus manos
están vacías
Donde las píldoras
de veneno están inundando sus aguas
Donde la casa del valle encuentra
la prisión húmeda y sucia
Donde el rostro del verdugo está siempre
bien escondido
Donde el hambre es cruel, donde las almas
son olvidadas
Donde el color es negro, donde nada
es el número
Y yo lo diré y lo hablaré y lo pensaré
y lo respiraré
Y lo reflejaré desde la montaña para que todas las almas
lo puedan ver
Entonces me pararé sobre el océano hasta
empezar a hundirme
Pero sabré bien mi canción antes de empezar
a cantar
Y es una fuerte, fuerte, fuerte, fuerte
Y es una fuerte lluvia la que va a caer.
("Esta antología data del año 1968, hubo muchas guerras entretanto , Corea, Vietnam, los marines que salieron de Alabama y Mississippi, luego siguieron otras tantas, hace unos años nos espantábamos con Irak y ahora con Palestina. En el tema de Dylan está la conciencia del horror porque hay un gran amor por la condición humana." Fabiana Alonso)
jueves 8 de enero de 2009
The why of the wind (Laura Riding)
lo que somos y lo que no.
No somos el viento.
No somos el humor trashumante que incita
nuestras mentes a un vertiginoso desamparo.
Debemos distinguir mejor
entre nosotros y los extraños.
Hay muchas cosas que no somos.
Hay muchas cosas que no son.
Hay muchas cosas que no debemos ser.
sábado 13 de diciembre de 2008
El caminante del Portecelo (Fabiana Alonso)
cuando se camina,
separar la espina de la suela de la bota
y la bota del sudor del pie.
Los sueños seràn mejores,
no hay lluvia,
luz,
nubes bajas.
Van a darte otra oportunidad
para danzar en las sierras
una nueva gracia,
la del abandono.
Todo lo que sucede
nos carga el bolso
con lo màs lejano
y llegarà el dìa
en que desde adentro
la sangre murmure
y sea tan càlido el pensamiento
como sentir el eco una pròxima vez.
domingo 30 de noviembre de 2008
Laguna (Odia Ofeimun)
aunque esté ofendida por el jacinto de agua
el desperdicio y el estiércol…
Todavía permito que la laguna reclame
la seducción de una tierra en movimiento
con el deseo de un barco de vela
persiguiendo una estrella conocida
La laguna habla
Como un feto recuerda el futuro
Oyendo de lo hondo una canción aún no formada
Por las palabras que se rompen
En los viajes del descubrimiento
En el descubrimiento de los viajes
¡Mi laguna habla!
Puerta y depósito: nunca seca,
Jalando en las regatas las estaciones épicas
En las inundaciones que se apropian
De la basura señorial de nuestras calles
Después de que la lluvia
Ha examinado sus penas
Dejo que la laguna hable en mi recuerdo
Para que me enseñe a burlarme
De las líneas trazadas en el agua
Que dividen la tierra
Dejo que la laguna me enseñe
Ha olvidar los nombres de la calle
Para engullir ciudades enteras
Como un vaso de vino Kola[1]
(de A Handle for the Flutist)
traducción de María Baranda
[1] Bebida que se extrae de la palma
jueves 20 de noviembre de 2008
A cidade (José Geraldo Neres)
anúncio percorrido por sapatos apertados
a infância
tarde enroscada numa esquina perdida
a rua
pede outra lágrima
cobra pedágio
máquina vazia de cortar segundos
além do tempo úmido
o tempo
do livro inédito: "Outros silêncios"
sábado 8 de noviembre de 2008
poema (Christian Uetz)
El golpe en la muerte, el matar el tiempo del tiempo.
Sólo ahora el matar el tiempo ahora.
Sólo siempre el latido del corazón ahora.
El golpeahora de la eternidad,
el rayo más allá,
el golpepuente al otro lado
el golpeatisbo de Dios,
el golpe de tambor espíritu,
el derrame cerebral del sexo de los ángeles,
el golpe del destino querido todo y sabido.
de "Constelación en fuga"
El ganado de Dresden (Sam Hamill)
un granero envuelto en llamas,
una catedral bombardeada,
las sombras de formas casi humanas
caen, se levantan, se deslizan,
silenciosamente se turnan
para entrar alternativamente
en la oscuridad o en la luz- Napoleón
o los eslavos murieron
a lo largo del agonizante Elba
Las viejas manos azules de mármol
del albañil colocaron piedra sobre piedra,
y las manos sangrientas de los amargos
las hicieron añicos.
Nos condujeron por las calles
como ganado. Lloramos
pero nadie acudió. Una cosa
es amar a otro ser humano,
otra saber
y recordar
como murió lo bello.
del libro "Ojos bien abiertos y otros poemas"
traducción Esteban Moore
sábado 1 de noviembre de 2008
El mundo tal como es (Paul Hoover)
Sun Ra
Mariposa, ¡que palabra limpia!
Puede volar todo el día
y nunca se embarrará las alas.
Ella produce un sonido limpio cuando me atraviesa-
casi nada realmente.
El barro se desparrama sobre el suelo,
No puede hacer otra cosa
Quién podrá respetarlo?
Butterfly, mariposa
tan bella y quizás algo alocada
como Blanche Dubois de niña.
Incluso SCHMETTERLING
posee una cadencia verdadera a su ideal.
Palabras en mi boca
ellas se preparan para el verano
naciéndose a sí mismas
nuevamente.
No es ninguna ciencia
todo el mundo conoce sus nombres
enbankment y barranco
noises y ruidos-
Arrodillate y decí tus oraciones.
Pasa una bella mujer
y si insistís, un hombre.
Palabras de piel y hueso.
Donde está mi refugio y mi trampa,
hacia dónde se dirigen cuando las pienso?
Todo el día las palabras me acechan
van, vienen, significando,
y en la tarde también.
Es el tráfico y comercio del mundo.
Pero en la noche, si sucede
es cuando me hundo en su cuerpo,
no existe palabra alguna, ni siquiera seda
para expresar mis pensamientos.
El sonido se derrama de mi boca,
Sin formas a nuestro alrededor.
traducción de Esteban Moore
domingo 19 de octubre de 2008
Caballo en El Pungo
De las tierras naturales (Leonardo Martínez, Catamarca)
la Rosenda la niña Baldomera
doña Virginia la señora Zósima
la niña Pastora la niña Limbania
doña Goyita doña Bersabé la Micolcita
la niña Encarnación la niña Carlina
la señora Petrona la señora Ana Carlota
doña Segunda la Tertuliana la Hormesinda
en las paredes en los muros en las tapias en las pircas
bajo las baldosas bajo los entarimados bajo los ladrillos
nunca abaras esa puerta
no te muevas de tu cuarto
no murmures ni musites
cantar es pecado aún bajo los árboles del fondo
cuidado con levantar la tapa del piano
o dar cuerda al fonógrafo
o desenfundar la guitarra
El espejo es el charco que refleja
la imagen asquerosa del mundo
La culpa es la azucena que nos regenera
En la soledad te visitarán los ángeles
Sus ojos como dedos pulsarán tu sueño
En el cuarto a tinieblas encontrarás la luz
En el cuarto a oscuras
en el cuarto cercado de lutos
florece un jardín hueco con vertientes de llanto
donde chapotean los alientos fríos
de la Eteljiva de la Gorgonia de la Indalecia
de la Rosenda de la niña Baldomera
y se precipitan en chorro inacabable de nombres
doña Virginia la señora Zósima
escritos sobre nombres olvidados
la niña Pastora la niña Limbania
que aparecen y desaparecen en el dintel del pudridero
doña Goyita doña Bersabé la Micolcita
la niña Encarnación la niña Carlina
resucitadas en mi memoria
la señora Petrona la señora Ana Carlota
orondas desafiantes
doña Segunda pintada como mascarita
la Tertuliana renga y valetudinaria
la señora Augusta emperatriz de las simuladoras
la Miquichita la niña Ignacia la Hormesinda
pobres vergonzantes
alimentadas de residuos monacales.
El señor obispo
brazo con tridente del Santo Tribunal
cierra sus ojos turnios
y condesciende a comer las primicias
La señora epíscopa se encarga de negocios de la carne
y sus frutos espirituales
Francisco de Aguirre vocifera
basta la fe para salvarme
no hay poder en la tierra que me excomulgue
sólo Dios
En otra estampa
la esclava Inés convicta de brujería
se arrastra por los andurriales de San Miguel
Ajusticiada
su cuerpo arde sobre una pava de leña
y la íntima ceniza
entristece para siempre las tierras naturales
Con uñas aran soledades
con dientes desmalezan claros en la selva
Por espejismos los desiertos avivan la codicia
pero en los cercos y poblados se multiplica el aumento
Como un rayo de luz tordilla
la caballada se desmadra por los campos
Crece el aumento en un nido de manos y pezuñas
escalando el aire
Lentos cada estrella y cada ojo
centellean en la noche
¿La vía láctea es semen constelado
o leche materna suspendida en la oscuridad?
Crece el aumento en los cercos y poblados
Cada uno hace lo suyo en tarea anárquica
Uniones de diversa laya
amancebamientos adulterios ocasionales lascivias
uniones santificadas en siestas de calor paralítico
escondites en lo oscuro
huídas al monte en los tórridos crepúsculos
sueños con el Espíritu Santo que anda por los aires
y desciende a su boda con sonido escalofriante
y rosarios
rosarios en las orejas ojos boca dedos nariz
sobre la piel y entre las manos
rosarios en los lechos de parturientas y moribundos
rosarios colgados de las cujas
rosarios en las bragas color incendio
y abismos abismos abismos
tornasolando la Ciudad de los Césares
engalanando el gran Paititi
y al fondo más allá más al fondo
en el borde al final de la fiebre
la gran madre analfabeta
madre de las maternidades
incubando su almacén de hilos de luna
Mi fuente mana hacia donde retumabn
las aguas anchurosas
Mi fuente salvaje orilla el rumor del polvo
y guarda lo increado
Salida de la madre elemental
la fuente salvaje que me surte
sobrevuela los años
hasta el cambio
a Ivonne Bordelois
del libro "Las tierras naturales", 2007
sábado 18 de octubre de 2008
Sin hurto (Raúl Acosta)
como él, cosas de la casa. Al día siguiente
faltan utensilios, algunos muebles, ropa. El
dinero no, la plata es otra cosa. Se oferta,
simplemente, casi en silencio.
Me recriminan esta actitud mis hermanos,
algunos familiares, los hijos.
No hace falta tanta generosidad.
Es una tontería lo que haces.
No puedo explicar la felicidad por viajar
ligero, ver la sonrisa en distintos rostros.
Por instantes soy objeto. Voy en los otros.
Un destino inesperado.
Engañamos un momento a la suerte,
me respondo. Callo. Sonrío. Las muecas
al olvido no las cobran, pienso. No lo digo.
Mi padre era callado. Fue su costumbre.
martes 14 de octubre de 2008
Poema (Delfina Goldaracena Domenech)
los ocasos atardeceres sólo para nosotros
ese panorama tan limpio
esa sombra
esa solitaria niña que era yo
cuando crepúsculos penetraban mi voz
caminos sombríos llenaban mi cuerpo de raíces de luna
esa lejana voz que escuché después del disparo
llenó mi alma de nubes negras
¿recuerdas acaso la vez que fuímos pájaros en ese tal "mundo?
(del libro "Tiempo efímero")
Delfina nació un día en que comenzaba la primavera de 1990, falleció junto a ocho compañeros de la escuela ECOS en la ruta 11, en Santa Fe, volviendo de la escuela que apadrinaban en Quitilipi, Chaco. El 8 de octubre se cumplieron dos años ya. Va este recuerdo para su alma de poeta.
viernes 10 de octubre de 2008
Tercer Mundo (Joao Ricardo/Julio Cortázar)
las ánguilas laten
su inmenso pulso
su planetario giro.
Todo espera el ingreso
en una danza
que ninguna Isadora danzó,
nunca de este lado del mundo
tercer mundo global.
Del hombre sin orillas
chapoteador de historia,
víspera de sí mismo.
( Ney Matogrosso, la cantaba hace mucho tiempo...la letra todavía nos persigue)
sábado 27 de septiembre de 2008
Redes (Fabiana Alonso)
que el viento mueve como espumita en el aire
con paciencia lo teje
con paciencia se va formando
la manta para el río viejo, un bote, un niño ahogado
la humedad de los puertos.
Las redes
de mi abuelo
desde Agrelo hasta J. C. Paz
están colgadas y el viento las mueve,
después partirán
al agua oscura para salir llenas de peces,
Con paciencia teje y camina la cuadra
como si fuera un espinel
a lo mejor a la paciencia la imagino,
al silbido lo escucho,
a su voz la perdí.
(A mi abuelo Fernando)
martes 9 de septiembre de 2008
Despedida (Alejandro Schmidt, Villa María, Córdoba)
retiro mis huesos
de la nada
en el río
la música
asoma su barquito
me saludo
adiós
se inclinan rosas de silencio
la novedad lavada por el odio
fresco como un pozo crece
el olvido
un ángel de piedra
sonríe
al recibirme.
viernes 29 de agosto de 2008
Nieve al viento (Paul Hoover)
caen desde su ahora,
caen sobre su aquí.
Cuando no hay ayer, cuando
hoy es olvido,
no hay con qué imaginar mañanas:
hay sólo lo que siempre hay,
hay este estar naciendo.
( traducción de Esteban Moore)
sábado 23 de agosto de 2008
Molino de Thea , primer símbolo turístico de la villa (Villa Giardino)

Hoy puede observarse en las inmediaciones un atractivo mirador a la vera del Río Grande de Punilla, si bien la propiedad es privada.
Dos caminos (Kornejilus Platelis, Lituania)
Lleva por el fangoso y equívoco
Pantano del conocimiento de la verdad,
Continuo litigio con los dioses.
Cuando hay que decidirse a actuar,
No se sabe quién elige los medios:
El sabio o el mercader.
A veces es claro que decide el mercader
En nombre o en lugar del sabio.
Adónde lleva este camino,
No lo sé.
El camino del guerrero conduce por jardines de pureza,
Por el filo de la única verdad.
Es el camino de la voluntad, no del conocimiento,
No se mancha en él el alma.
No hace falta decidir.
Adónde lleva este camino,
Tampoco lo sé.
Ambos desaparecen tras la colina del cementerio.
Queda todavía el camino del mercader,
Por el que vamos.
sábado 2 de agosto de 2008
El supersticioso (Leopoldo "Teuco" Castilla)
La tijera, es un rayo, acecha en su encrucijada,
la sal
graniza los sueños
y la escalera baja de la nada.
Son muchos hombres el supersticioso.
Y un imán radiante.
Sólo el conoce
La hendidura torva que da a otro mundo
en el ojo de la aguja.
Sólo el combate los instantes
se divide, móvil, y sigue siendo uno.
Su cerebro es de mercurio,
suplanta, desvía, yergue o decapita,
defiende a toda la manada,
rompe el laberinto,
roba el presente,
y, florecido de sensaciones,
vuela insurrecto por su cristalería,
atolondrado, invencible, fragilísimo.
(del libro “El amanecido”)
sábado 26 de julio de 2008
El tiempo labra las ruinas de la memoria (Esteban Moore)
Jack Spicer
De aquella noche--------sólo quedan-recuerdos
los sonidos del lugar-------el atareado ronroneo
en la noche caliente- del equipo-------de aire
acondicionado-el chirrido de una cortina-que
se cierra-------al resplandor de la ciudad
y aquellos gemidos en movimiento-------que caían
al oscuro vacío del pulmón de manzana------------
donde no sabemos dónde--------invadiendo rítmicas onomatopeyas
que luego traducirías-entre risas-como el festejo
de los vecinos del 7º "C"
de aquella noche unos ruidos-el amor ajeno-luces difusas
y las promesas----------que los cuerpos no pueden sostener
del libro "El avión negro/y otros poemas"
miércoles 16 de julio de 2008
La tierra giró para acercarnos (Eugenio Montejo)
giró sobre sí misma y en nosotros,
hasta juntarnos por fin en este sueño
como fue escrito en el Simposio.
Pasaron noches, nieves y solsticios;
pasó el tiempo en minutos y milenios.
Una carreta que iba para Nínive
llegó a Nebraska.
Un gallo cantó lejos del mundo,
en la previda a menos mil de nuestros padres.
La tierra giró musicalmente
llevándonos a bordo;
no cesó de girar un solo instante,
como si tanto amor, tanto milagro
sólo fuera un adagio hace mucho ya escrito
entre las partituras del Simposio.
sábado 12 de julio de 2008
De espaldas a la fiesta (Pedro Enríquez)
He venido con palabras en las manos,
como un niño que se amamanta,
como una muchacha que recibe su primera caricia.
Nadie me llamó,
ni mi nombre aparecía entre la lista de invitados;
un breve recuerdo, un íntimo pensamiento,
un gesto acaso en uno de los asistentes
ha bastado para esta presencia
que es un incoveniente.
Todos hablan en voz baja y me observan,
deseosos de que desaparezca.
Soy extraño entre aquellos que un día reíamos
y bebíamos juntos,
quizá cómplices de la misma aventura
-¡qué palabra tan deleznable!-
Hoy he llegado como un suspiro,
como un soplo,
como la misma sangre siempre presente,
tan dolorosa cuando resbala por la piel abierta
de la herida.
Y aquí estoy, indiferente,
igual que un firmamento ocupando
todo el espacio de la atención,
dioses pequeños observándome.
No, no es la música, los vasos, las promesas,
las falsas vestimentas, lo que me atrajo.
Sólo un pensamiento:
duele la vida sin esperanza,
sigue la rueda sin cansancio.
Traigo un sueño y alguien me espera,
mirando al cielo,
de espaldas a la fiesta.
( del libro "Ciudad en Obras", 2007)
martes 1 de julio de 2008
Le digo a mi hermana muerta (Fabiana Alonso)
las únicas verdades elementales
fuego ,aire ,tierra, agua.
No sabemos que es la nada
si el ensueño resbaladizo que trae la muerte
o la vida que se repite
cada mañana al peinarse frente al espejo.
Dentro del tedio que traen las horas
tampoco hay verdad
por eso no me conmueve mi propia mentira,
desconfío del secreto
del que pretende perpetuidad
y del dolor que dejan los muertos por unos días
y emprenden vuelo,
y la del labio fogoso que creíste ser
cuando el rayo te partió.
En ese misterio hay crimen
porque nadie habla,
se pavonean sobre tus cosas
desconocidas en poco tiempo:
en donde hubo familia ahora hay moradores
en donde hubo jazmín y gardenia sólo tierra
en donde estaban colgadas tus cortinas
quedan vidrios desnudos.
Por eso recorro las verdades elementales
y es mejor que estés en una de ellas
y no vuelvas,
porque no hay espacio.
miércoles 18 de junio de 2008
Poema del libro "Soldados" (Gustavo Caso Rosendi)
dejó de vivir el papá de Vojkovic
y la mamá de Vojkovic y la hermana
También la novia que tejía
y destejía desolaciones de lana
y los hijos que nunca
llegaron a tener
Los tíos los abuelos los primos
los primos segundos
y el cuñado y los sobrinos
a los que Vojkovic regalaba chocolates
y algunos vecinos y unos pocos
amigos de Vojkovic y Colita el perro
y un compañero de la primaria
que Vojkovic tenía medio olvidado
y hasta el almacenero
a quien Vojkovic
le compraba la yerba
cuando estaba de guardia
Cuando cayó el soldado Vojkovic
cayeron todas las hojas de la cuadra
todos los gorriones todas las persianas
sábado 7 de junio de 2008
A los por nacer (Bertold Brecht)
Verdaderamente: vivo en tiempos tenebrosos.
La cándida palabra es necia. Una frente tersa
revela insensibilidad. Y si alguien ríe
es que no le ha llegado todavía
la noticia terrible.
¿Qué tiempos son éstos, en que
es casi un crimen hablar de los árboles
porque eso es callar sobre tantas maldades?
Ese hombre que va tranquilamente por la calle,
¿es ya acaso inaccesible a sus amigos
en la necesidad?
Cierto: yo me gano la vida todavía.
Pero creedme: es por casualidad. Nada
de lo que hago me da derecho a hartarme.
Casualmente me respetan (pero si cambia mi suerte
estoy perdido).
Me dicen: ¡Come y bebe, sé alegre tú que tienes!
Pero ¿cómo voy a comer y beber
si le arranco al hambriento lo que como
y mi vaso de agua le falta al sediento?
Y, sin embargo, como y bebo.
También me gustaría ser sabio.
Los viejos libros dicen que es sabiduría
apartarse de las luchas del mundo y pasar
el breve tiempo sin temor.
También renunciar a la fuerza, devolver bien por mal,
no cumplir los deseos, sino olvidarlos
dicen que es sabiduría.
Pero yo no puedo hacer nada de eso:
verdaderamente, vivo en tiempos tenebrosos.
II.
Yo llegué a las ciudades en la hora del desorden,
cuando reinaba el hambre.
Me mezclé entre los hombres en la hora de la rebelión
y me indigné junto con ellos
Así transcurrió mi tiempo,
el tiempo que me había sido dado sobre la tierra.
Comí mi pan entre las batallas.
Me eché a dormir entre los asesinos.
Cultivé sin respeto el amor
y fui impaciente con la naturaleza.
Así transcurrió mi tiempo,
el tiempo que me había sido dado sobre la tierra.
A una ciénaga llevaban en mi tiempo todos los caminos.
Mi habla me traicionó al matarife.
Poco pude. Pero los amos
habrían seguido más seguros sin mí: ésa fue mi esperanza.
Así transcurrió mi tiempo,
el tiempo que me había sido dado sobre la tierra.
Pocas eran las fuerzas. La meta
estaba muy lejos
Pero era ya visible, aunque para mí
apenas alcanzable.
Así transcurrió mi tiempo,
el tiempo que me había sido dado sobre la tierra.
III.
Vosotros, los que surgiréis del diluvio
en que nos hemos ahogaddo
pensad,
cuando habléis de nuestras debilidades,
también en el tiempo de tinieblas
del que os habéis librado.
Porque a menudo, cambiando de patria más que de sandalias
fuimos desamparados a través de la guerra de las clases,
cuando todo era injusticia y nada rebelión.
Mas no por ello ignoramos
que también el odio contra la vileza
desencaja al rostro,
que también la cólera contra la injusticia
enronquece la voz. Sí, nosotros,
que queríamos preparar el terreno a la amistad
no pudimos ser amistosos.
Pero vosotros, cuando llegue el día
que el hombre sea ayuda del hombre,
acordáos en nosotros
con indulgencia.
traducción de Manuel Sacristán
nota al pie
(A este poema me lo envió ayer en un correo electrónico mi amigo Rubén Vedovaldi, que vive aquí cerquita en Capitán Bermúdez y creí conveniente publicarlo por las semanas difíciles que pasamos en Argentina.)
lunes 26 de mayo de 2008
¿Que oscuro itinerario nos devuelve al instante? Rubén Vedovaldi
¿Y de dónde volvemos,
cada vez, a la pira del verbo?
Blando cieno
se hace tiesto.
Desierto,
brota en yerbajo;
aromáticas matas de espliego;
pócima o infusión de lavándula
para la sed insomne.
¿Voz robada en la noche
a las confusas perlas suspendidas del cielo?
¿Qué imán las trae y nos trae?
¿De qué miraje viene,
aire de qué alvéolo,
veta de qué subsuelo,
la palabra que siente y canta?
Tiesto viejo se hace polvo
y barro nuevo.
Misterio de misterios,
entre el silencio y el diálogo,
florece
el pensamiento.
domingo 11 de mayo de 2008
El lanzador de cuchillos (Alojz Ihan, Liubliana, Eslovenia)
después aparecen los dos en atuendos centelleantes.
Ella se pone delante de la pared, el lanzador pasa los
dedos
por el filo del primer cuchillo. Al lanzarlo, los
espectadores se quedan sin respiración,
y sólo ellos dos saben que los lanzamientos
son totalmente seguros.
su mano está demasiado entrenada
como para fallar.
Su cuerpo tiene demasiada experiencia
como para hacer un gesto
descuidado. Son demasiado buenos como para que, por
casualidad,
pase algo, y lo único posible entre ellos es un asesinato.
lo saben bien,
y por eso no se miran a los ojos. Por eso respiran
con dificultad y cada
lanzamiento los deja exhaustos. Tras el último se
abrazan febriles,
hacen una reverencia y salen. Aunque los espectadores
los reclaman,
no vuelven, porque de repente se sienten limpios,
confiados,
tan felices que deben encerrarse en la habitación y
y hacer el amor, larga, largamente.
viernes 2 de mayo de 2008
lunes 21 de abril de 2008
Compromiso (Luis García Montero)
sobre el mantel. Los dedos de la aurora
saben por mí que el rojo
no es el color de una bandera,
sino el cielo que rompe
en el amanecer de la ciudad.
He llegado a la noche tantas veces
sin salir de mi noche. Los extraños
saben por mí que el negro
no es el color de una bandera,
sino lluvia y paredes quemadas por la lluvia,
la herida del carbón en la memoria.
Nunca estuvo en mi mano ser feliz.
Pero conozco la alegría. Muchos
saben por mí que el blanco
no es el color de una bandera,
sino el jazmín sereno de la mortalidad,
sus pétalos blindados por el sol de la tarde.
(poema inédito del libro "Vista cansada", publicado en ADN, 12/4/08)
domingo 30 de marzo de 2008
Poema (Carlos Gallegos)
cargó a toda la noche sobre su carro
catando
como quien recoge el trigo
o levanta su cosecha.
Un hombre solo en un rincón del mundo
mueve despacio el tiempo
como una aldea de madrugada
donde los gallos son ciegos.
Cantando
cargó toda la noche sobre su carro
luego
se sentó a beber
esperando que amaneciera.
de “Selva Circular” inéditos. 2004/2005
sábado 29 de marzo de 2008
Los profetas (Odia Ofeimun, Nigeria)
y las noches eran más largas que nuestros años
y las linternas de parafina no duraban
el tiempo de un parpadeo
y los agricultores del cacahuate perdían
sus pirámides con los jeques del petróleo
que trajeron la salvación del ocio
a los patriarcas del engaño
entonces refunfuñaban los agricultores del cacao
por su pase de rapé en la noche
mientras descifraban temblorosos cientos de cargas
a través de fronteras cerradas
y los canoeros, regateando por aceite de palma en los esteros
regresaban al día de los príncipes mercaderes
exiliados en las Seycheles
era entonces cuando volvimos a destilar
ginebra ilícita para mantener templado nuestro espíritu
y le dábamos la bienvenida a la laboriosidad de las hormigas
cuando teníamos profetas sin capacidad para el asombro
y cuando éramos los últimos en saber que teníamos hambre
y nadie podía decirnos cuándo nuestros vientres estaban satisfechos
ni siquiera los viejos camaleones que tejieron
un laberinto de palabras para vaticinar la forma de nuestra dicha
fue entonces cuando nuestras caras rompieron a reír
más allá de la tintura del hierro y de los ojos salpicados
sabíamos que habíamos encontrado el secreto del siglo:podíamos hablar a los ancestros como a vecinos de al lado;
podíamos desencadenar a la almizclada moza de la siega
cuyos pies, lavados por el rocío para la danza
traerían la buena fiesta a nuestro sitio
fue entonces cuando supimos que nuestros profetas podían ver
pero no podían romper el molde de las cosas
No, nadie nos dijo entonces que nuestros oídos habían encontrado
la música de la obstinación por la que nuestras vidas se alargaron
sabíamos que habíamos encontrado nuestro yunque
contra la omnipotencia de los videntes
que conocían y medían los caminos del mal
pero no podían hacer nada al respecto
de "I Will Ask Questions With Stones" traducción de María Baranda
martes 19 de febrero de 2008
Esta hoja seca (Fabiana Alonso)
de dónde se sostiene
la idea de que hace siglos
todo se desmoronaba y se pudría?
de dónde sacamos
el orden geométrico
conque nos incorporamos
y emprendemos el día
convertidos finalmente
en ese reloj de arena
que nunca se voltea?
martes 22 de enero de 2008
sábado 22 de diciembre de 2007
en la casa vacía (Esteban Moore)
raya con uñas de filos los labios del balbuceo
en el hueco pecho del cuerpo
concibe
el requerido refucilo en la oscura frontera
de las sombras
ajeno a sí mismo
recordará / plumas tibias en su momento
cucharas a temperatura ambiente
el dorado dije
anillos
objetos del anhelo el perdido
fulgor de sus esmaltes
(del libro "Instantáneas de fin de siglo")
miércoles 5 de diciembre de 2007
8 de diciembre (1980- 2007) Què hacìas el dìa que asesinaron a John?
Todos recordamos que estàbamos haciendo ese dìa. La mañana del 8 de diciembre quedò impresa en nuestra memoria para siempre. Estaba desayunando cuando lo dijeron por radio , terminaba el 5to año de secundaria y tenìa que prepararme para rendir matemàticas. Sè que la profesora dijo "mataron a ese drogadicto", me levantè de la clase y me fuì. . . ninguna de mis compañeras opuso resistencia a lo dicho. Empecè a sentir que estaba sola.Fabiana Alonso
miércoles 21 de noviembre de 2007
Muerte en primavera (Leopoldo"Teuco" Castilla)
pierde el cuerpo,
a mitad de su caìda
pierde su pasado
y para siempre la boca que lo nombraba.
Sòlo que en la selva
el alba sorprende a los pàjaros
cantando dormidos
y el dìa amanece
como una capilla ardiente.
Esta es la primavera en las moscas verdes.
Los jòvenes cadàveres
viajan por sus propios colores
recièn asesinados
se hacen a la noche
en un pozo de cal.
Digo
lo eterno
es la uniòn de lo solitario
sus mujeres hablan solas
para hacerse inolvidables
el que cierra los ojos de sus muertos
y se queda invisible.
Algo cae de la vida
cae y golpea
una zona en sombras
en la selva canta un pàjaro
cada amanecer
muere de memoria.
del libro "La canciòn del ausente"
cuentos 1976-1977
Algo màs (Alejandro Shmidt)
hiciste la pomada
de mi corazòn
aceite fue
para tu làmpara
y remedio
carne.
¿Sirviò mi corazòn?
¿Volverìas a cavarlo?
Hay màs
en un corazòn
que en las estrellas
y el aire
por eso
queda
viento
y algo màs.
del libro "Mamà"
Villa Marìa, Còrdoba, 2007
viernes 9 de noviembre de 2007
Historia - Raùl Acosta
El declive los lleva.
El mar va con ellos,
lo saben.
Los ojos no tienen distancia,
el horizonte es una calma,
el mañana
la certeza que no se alcanzará.
Cuando lloro
la brújula se agita,
tiembla el horizonte,
soy agua mal rumbeada.
No hay norte en los sueños.
La distancia es una.
Somos paisajes
que pueden abrazarse
en mitad de un río,
que logramos detener
a la tarde,
un sábado.
viernes 26 de octubre de 2007
Poema Bantu- Odia Ofeimun
en las entrañas del tiempo
con pies de millones de años
abatiendo las venas de las montañas,
sosteniendo valles contra mares de arena
que todavía persiguen la fértil cima
de nuestra tierra. Preguntamos
como el primer pájaro volando sobre el agua
pregunta a las olas por la sal
Preguntamos, nosotros que viajamos,
¿cuándo llegaremos?
¿Cuándo,
llegando de donde salimos?
Renovamos nuestros ojos en frescas leyendas
contra las tormentas de arena que cubren las nubes
donde no hay lluvia que empape las arenas ardientes
Preguntamos: nosotros que hemos cruzado golfos y acantilados
buscando siempre grandes mesetas
y mayores libertades para encontrar el cielo más grande
bajo cuyo sol nuestros brazos se abren
para abrazar el sueño más grande
Preguntamos: nosotros que viajamos
¿cuándo llegaremos?
¿Cuándo acogeremos el cálido
regreso a casa? Nosotros
que hemos seguido el rastro eterno
–orgullo de los uBantu– desde la costa de Guinea
y los tantos ríos debidos
al Futa Jallon y al Kilimanjaro,
nosotros que hemos unido los grandes flujos de las eras–
el Nilo y el Níger,
el Zambezi, el Mjolozi y el Congo
Nosotros que hemos seguido al antiguo conocedor
que pidió sitio para la danza
antes de que ellos levantaran sus pies
Nosotros no deseamos ofender la tierra
en cuyo pecho debemos descansar,
Preguntamos: ¿cómo llegaremos?
¿Cuáles vientos
cuáles silbidos
cuáles canciones?
¿Cuáles las flautas, las sonajas, los fuetes
cuáles las baquetas
para llevar a nuestros guías a la arboleda
donde los ancestros de todos los climas
todos los clanes y las naciones a la vez
juntaron su sangre con el juramento
de la esencia de la tierra?
Nosotros que viajamos: en nuestras muchas idas
y nuestros regresos sin fin
preguntamos: ¿cuándo llegaremos?
donde el mundo comienza
en la palma de la mano
donde los conocedores desearon que terminara
con el lirismo puro del grito de amor de la mujer
encrestando la vacilante virilidad de la soledad
para juntar a todos los niños bajo el sol,
en un solo pecho, una canción de muchas voces
atravesando desde el centro de la tierra
hasta la estrella más lejana
(de The Feast of Return)
traducciòn de Marìa Baranda
Mirada hacia el este detràs de la montaña- Fabiana Alonso
donde has sido feliz/ no debieras
tratar de volver”.
(J. Sabina, “Peces de ciudad”)
Pongamos que es mejor
escribir desde ningún sitio
aunque la motaña sea
un rastro
para amontonar
la oscuridad andrajosa
que no es manta
ni envuelve,
…“julio de 1980” ,escribe
en papel cuadriculado
y se va con las òrdenes
adonde dice que las piedras brillan màs,
pero bien, acordàndome de mì misma
me tapè un ojo para ver
la mitad de las cosas visibles
y hasta el infinito grito silencioso
bajò entre las piernas
pegàndose como los amores secos.
Poema- Adriana Borga
LA PALABRA
Y PRONUNCIA
CONTRA TODO VIENTO
A PESAR DE LA INTEMPERIE
SOSTIENE LA PALABRA
Y PRONUNCIA
LO QUE HAY ADENTRO
DE LA ESCLAVITUD
NOS LIBERAMOS
CORTANDO CON LA LENGUA
SUS CADENAS
SOSTIENE LA PALABRA
Y PRONUNCIA
LO QUE PIEDRA
SE HIZO ADENTRO.
Fabiana Alonso
domingo 21 de octubre de 2007
sábado 13 de octubre de 2007
viernes 12 de octubre de 2007
De la madera hinchada por la sangre (Fabiana Alonso)
La vida es esto,
un soplo hacia la muerte en la noche
pero con todo y el camino
de polvo y piedra
seràn el eterno y aborrecido pozo
adonde el sufrimiento
ya no te toque
ni se escurra la mano
para alcanzar a dios, el lotero,
y que no te expulse
del absoluto espacio
que fuera tumba
y no sepultura de esas
que al llegar el aguacero
se corrompen como
la hojarasca hùmeda.
Màs que decir
que permanezca el alma
de antemano
en el refugio donde fuiste conocido,
mestizo,
silueta,
grave memoria del destierro.
lunes 8 de octubre de 2007
Principio y Fin (Antonio Aguilar, Murcia)
lo que tiene principio, y fin, y punto medio.
Lo que se acerca y llega
con la boca, las uñas, con los dientes.
Lo que pasa del llanto a la alegría,
de la luz a la sombra,
del niño a los vaqueros viejos,
al pelo enmarañado.
El hoy que no es ayer.
La tarde que al mirarla se hace noche.
Las fases de la luna.
Los pasos en la grava.
Esta fruta que sacia mi hambre.
Tu cuerpo.
Tus pisadas.
Tu distancia.
viernes 5 de octubre de 2007
En el cielo de Bagdad ( Adhely Rivero)
y Ali Al-Shalah
La luna en Irak no se puede ver
làstima la cara del nativo
que ha visto caer bombas todo el año.
De noche al lado de la luna llena
caen Racimos,
terminando por creer que una bomba se quedó
pegada del firmamento.
Lo mismo ocurre con una sirena letal
que socava los refugios.
Ni los ángeles están seguros en el cielo.
El día que Caupolicán Visitó Bagdad
les llevó el humor y perdieron la paciencia,
todos lo besaban y el sospechaba y se reía.
Hoy nadie duda de la valentía de los hombres
y de los pájaros que se desgranan en el aire.
Cuando termine la pesadilla, dormirán eternamente
en las arenas del desierto
y podremos ver la luna llena en el cielo.
martes 2 de octubre de 2007
de Constelaciòn en Fuga (Christian Uetz)
Sòlo cuando nos abandona la vida, la captamos.
Y mientras todavìa queremos vivir algo,
no acontece.
El deseo de muerte es la inmortalidad toda
morir ahora el màs patètico logro;
para tì el amor màs patològico.
martes 18 de septiembre de 2007
NO TE MATES (PAUL HOOVER)
No te mates, Paul.
El mundo estará enojado sólo por un instante
y luego volverá a amarte.
Incluso su perfecta indiferencia
es amor y no amor en dosis iguales.
No contemples algún final
amarrado al capó de un automóvil
no te tragues demasiadas bolas de fraile.
Dejá de llorar como un avestruz
dejá de acechar las cercas de los límites.
dejá de golpearte las pestañas.
Todos lo saben te perdiste la gran oportunidad.
Olvidate de ello, mi niño
Todos han perdido su gran oportunidad.
Quien te crees que sos?
Tu vida podría ser una pintura,
El triunfo de la inercia,
las sombras fluyen en dirección equivocada,
pero el sol está en su firmamento.
No te mates con la pala
con la que te vamos a dar sepultura.
Ni siquiera mires esa arma.
Tus bebes todavía están creciendo.
No los defraudes
con el último cliché de tu vida.
Andá a jugar con la ropa puesta en las aguas del mar
si querés sin ropas, si ese es tu deseo.
Todavía existen suficientes secretos
que podemos compartir con perfectos extraños.
Vive bravíamente y muere agotado,
ambas manos en la maza.
Es cierto que recordamos poco
de aquello que dijiste o hiciste,
pero todo mejorará con el tiempo.
El vino añejo es el mejor.
La aguja hallará su hilo.
traducciòn de Esteban Moore
domingo 16 de septiembre de 2007
DICE EL AMIGO (JAUME SUBIRANA)
y tù el aire que respiro,
soy un rayo
y tu sombra de mi paso,
vengo al mundo
donte te busco y me despeño
con la furia
del animal deslumbrado:
quiero la luz
que late en lo màs oscuro.
traducciòn de Josè Marìa Parreño y el autor.
jueves 13 de septiembre de 2007
DAR LA PALABRA - LEOPOLDO "TEUCO" CASTILLA
tan reales
que verán mi muerte.
Y mi muerte tan irreal
que nunca nos veremos.
¿He visto sólo las palabras del mundo?
Pétalos que caen en la oscuridad
fallecidos
de luz mía
y no hombres, animales, objetos ni planeta,
sólo un lento deshielo de mis ojos.
La imagen
manchándome de sangre
y el pensamiento
de humo
humano.
Todo el silencio, en voz alta,
del hueco
donde estaba dios.
De “El amanecido”, Ediciones El Mono Armado, octubre 2005.
viernes 31 de agosto de 2007
HOSPITAL ST. ELIZABETH (Kornejilus Platelis)
Our dynasty came because of a great sensibility
Ezra Pound, Canto 85
Del otro lado del río Anacostia, a la sombra de los árboles,
Santa Isabel rebana una tarta redonda
con un largo y resplandeciente cuchillo y amablemente lo reparte
entre los asistentes al curso de poesía que esperan en fila.
Sus brazos atados a sus cuerpos hasta los codos,
sus ojos tan redondos como un sol de tarta,
se estiran graciosamente mientras comen: el destino
de la poesía es reparar conciencias y mundos. De pronto
un teléfono suena: llamada para Santa Isabel.
Me da el cuchillo y me pide que siga rebanando.
Mientras la hoja viaja de una mano a otra,
el sol rebota en ella y destellea en los ojos
cortando su redondez como el cuchillo
la tarta. El mundo se parte
en una mirìada de fragmentos y durante un pestañeo
todavía se mantienen adheridos antes de desmoronarse. Yo
Nuestra dinastía llegó
gracias a su gran sensibilidad.
Después de todos los pabellones de nuestros palacios
ahora miro por la ventana de John Howard.
Desde la sombra de los árboles sin hojas
hasta un tiempo nuevo del otro lado del río.
Nuestro pensamiento vagaba en otra parte
cuando se abrieron las puertas.
Nuestra dinastía se basaba en una estricta jerarquía
al contemplar la belleza.
Las paredes de derritieron hace muchos años
mientras yo escuchaba lugares prohibidos.
Nuestra dinastía estableció el orden en la poesía
y se derramó por los bordes de la forma.
¿Voz interior? Cada uno de nosotros tiene muchas
voces interiores. ¿Cuál de ellas queréis escuchar?
Nuestra dinastía fue hospitalizada
a causa de su gran destino.
El nuevo mundo nos inyectó tranquilizantes
y nuestra conciencia se volvió de madera.
Santa Isabel nos tomó bajo su custodia,
y el amor derritió nuestra voluntad.
Los fundadores de los valores equitativos del mundo
comenzaron a curarnos con nuestra propia poesía.
La leche inagotable del cántaro de Santa Isabel
minó los fundamentos de la jerarquía.
clavo el filo en la tarta, la realidad
fragmentada se pega, una extraña esperanza se sella
después de haber brillado entre las grietas. Los asistentes
al curso de poesía bajan dócilmente la mirada.
El bálsamo de las palabras se filtra por las paredes de la sala:
pegamento de conciencias y cosas con los brazos vendados,
el sabor a metal en mi boca se transforma en la dulzura de un biscocho,
enviándonos de vuelta a la armonía, abriendo
el camino de la memoria a ningún lado.
En este texto se utilizan partes de un poema-fusión elaborado por Craig Czury a partir de fragmentos de poemas de pacientes del Hospital St. Elizabeth.
domingo 26 de agosto de 2007
poema de Marìa Baranda
Tengo la boca llena de tierra, padre
Juan Rulfo
Y fuimos a volar papalotes a Comala,
serenas, aisladas en lo alto, hermosas niñas frescas
corriendo en la pradera,
sonriendo entre guijarros
junto al cántaro que el agua rebozaba.
Y como el agua era el ímpetu que abría los gestos,
penetraba a campo iluminado
para afianzar la vida un poco más
y siempre
en lo que fuimos,
en lo que nos hacía partir y regresar
como la cuerda tensa que jalaba el aire cada día.
Y llegamos a un punto de la imaginación
donde los ojos ven siempre lo que falta:
un mar, aquel mar de Comala
con sus olas inmensas recalando
en medio de la algas
y sobre la arena: peces,
peces de varios colores cual hojas
blanqueadas al abismo.
Y como nuestro corazón retumbaba
entre las voces de ese mar de vidrio,
trenzamos redes inmensas y brillantes, sábanas
bajo la aurora de lo que nunca fuimos.
Y encontramos la sed de quien golpea
fuertemente y de quien mira
aquellas cosas por pequeñas,
de quien espera siempre una copa,
un pedazo de pan entre las migas de un poema.
Y como habíamos embarcado
con el cántaro lleno de agua
y con el papalote allá en lo alto,
quisimos conocer nuestro destino,
el nombre, el día, el mar,
la orilla que emerge siempre en nuestros sueños.
Y el aire, si aire en el lirismo de las niñas,
ya cantaba
como algo más hermoso que un presagio
y descendía
poco a poco hacia la última palabra,
al vuelo,
sudorosas,
nos quedábamos para tocar la superficie
del gozo y la plegaria. Húmedas bebíamos la luz
de aquellos días rojos
como rojo era el verano de Comala,
más alto, más arriba, volaba al vuelo de los ojos
ese pájaro fugitivo entre las horas de papel
con un viento de frescura en nuestras almas.
Y luego, jóvenes ya,
atemperadas,
como yeguas que relinchan
entre piedras,
cruzamos lentas el cielo de la infancia
y fuimos prontas, Helenas buscando el grito,
la montaña,
la roja sangre de la tribu
a la espera de aquello que ignoramos
a tientas en el polvo,
a ciegas en la arena,
sintiendo compasión por cuevas y por jaulas,
rápidas recalando en la hondonada
con un remo de un brazo al otro
para llegar al esperado amor,
que vuelve a cada vuelta de los años
inalcanzable, a veces, mas rebosante, apenas
como aquel cubo de agua de los sueños.
Ahora, cuando es el tiempo de mirarnos solas
a la vuelta del verano,
podemos ver aquella cuerda tensa
hacia lo alto
por los que no están,
los que se han ido
y si jalamos
y si jalamos un poco más,
yo de pie, ustedes junto a mí,
fuertes y serenas,
podrán ver volar
una Comala
que va y viene ondeando siempre en rojo
como rojo es cada vez el paraíso.
poema de raùl acosta
Cerrá los ojos
Cerrá completamente los ojos.
Que nada te lleve a mirar
con los ojos abiertos.
Una sola decisión, no importan los ruidos.
Al contrario. Los ojos deben mirar
por las orejas, por la nariz , ojos para
el aroma, el olor
que se necesita para seguir así:
con los ojos cerrados.
Llegarán canciones en cada movimiento.
En el viento vendrán comidas, la parte tuya
de una tarde al sol, el cemento, las flores,
el olor de ésa escalera que se sube y se sube.
Un director de orquesta tendrá su batuta
para la canción imaginada. Sonará
en la casa. Oirán donde hace falta
los reflejos necesarios para empezar
la suelta de mariposas y almohadas,
con perfume amigable.
Repito la consigna. Con los ojos
cerrados llegará la noche al mediodía.
De a poco se comprende que,
con los ojos cerrados, no hace falta hablar
para tocarse.
El verdadero idioma dirá sus cosas,
por los jugos, gemidos, imprecaciones.
Los músculos harán su trabajo y la saliva,
el resplandor, el ruido, cada cosa
que habita en el encuentro ocupará su sitio.
Con los ojos cerrados esto, lo pedido,
el encuentro, resolverá un asunto
sin pasado, sin olvido, en el lugar
sin escalas, referencias, en el lugar
del mundo de los ojos cerrados,
de la ilusión, de todos los abismos.
Hay un solo camino
y se ha dicho suficiente: andar hasta su puerta,
cerrar los ojos, empezar la porfía.
poema de hèctor berenguer
Para Ciro Berenguer
De camino las variaciones Goldberg
y uno pensando en las resurrecciones
y no en las muertes
como el barro que se toma
y se modela
herido con amapolas rojas
que tienen las formas
de nuestros pensamientos
como aquel que se atreve a pensar
màs allà de sus miedos
y sabe que la belleza
duele como un tajo en el costado,
pequeña urna de luz.
“Ustedes quedaràn para ver
lo bueno que es todo
la vida, la muerte…”
decìa, Joan Salvat Papasseit
no lejos de aquì en esta tierra
mirando al puerto.
El camino se abre como dos alas
teñidas de verde mediterràneo
y de este silencio no podrìa volver
sino fuera con palabras.
Barcelona,
una eternidad anda sin mì
por estas calles,
el americano
camina en sepia
por las fotos de mi padre,
sorprenden los rostros renovados
y el punto de partida siempre es el retorno.
poema de carlos gallegos (buenos aires)
más pequeños.”
Alberto Szpunberg
No teníamos las llaves de la fiesta. La cordura siempre fue una máscara del odio.
Ella era una calle volviendo del desierto, yo, una dirección cualquiera en cualquier país del mundo.
Nos unía, una carta extraviada o la leve ilusión de habernos visto.
Otra vez, la ciudad fue una caja cerrada y nuestros nombres, un diario, que deshacía el viento.
Jack Kerouac





























































