sábado, 30 de marzo de 2013

Ausencia (Hilario Iglesias)


En todo arrebato de tristeza
el epílogo es un modo de final.
Me sorprendes en plena meditación.
Antes que todas las partes se pongan en marcha.
Es mucho mejor que me aprietes por la espalda si quieres escuchar lo que se mueve.
Que si te siento debajo del cielo (amplio, o eso, la inmensidad), posado sobre un extremo lejano, por un sólo punto en equilibrio, como un paraguas dibujadas nubes, y azules, y...
Debajo de eso todos los días los gusanos asomados, no está claro si con ojos, a plena luz.
Me quede lleno de paz, adivinando tu aliento sobre mi nuca.
Si fueras destinada tú,
a quitarme el sufrimiento, a sacarme los pies de entre las sábanas a lo más lejano. 
En su postura de espera. A tocarme la frente, el pecho, a posar tu cara y que me digas por qué lugar el temblor retorna ondulado e impaciente.
No queda nada y lo sabes, ladrillos reducidos con su enfermedad que los hace tierra.
Un surco, arrastrando el barro, como lengua, un recuerdo del agua sumisa en forma de coleta. Nada es decir poco, por mucho que te figures.
Manos abiertas sobre la cama, los dedos reclinados hacía arriba sin afán de presa.
Sí.
Lo deseo.
Que levemente te poses, que aprendas a ser pluma, un poco de brisa sobre mi cuerpo enfermo.
Si vienes llévame contigo, a veces abro los ojos, y siento los tuyos arrugados, los pómulos descolgados, y un suave roce de fragancia de ayer.
Bajar hacía mi como cuando hueles la tierra después de la lluvia evaporada.
Es una postura quedarte quieta.
Ingrávida, no. Pero parece que me esperas en el último trance, el octavo paso.
Si me ves aún como en la lejanía es que estás en mi mundo.
Debo quedar acurrucado a contemplarte. Dulce el pecho que no se detiene al poner tu mano.
Ya sabes que hay cierto grado de ansiedad en la fatiga.
Deseo que te quedes unos instantes.
Hay una larga pausa.
Antes.

Va siendo día


domingo, 3 de marzo de 2013

Parlamento III (Gabriela Piccini)


parlamento III



sabe

se acuna

da tres vueltas en el aire

mira los puertos

se acongoja

después ríe




el suelo es inmenso

y volar no es condición de los espejos




del fondo a la superficie
es líquido
y es cuerpo diluido
la respiración de los pájaros terrestres

Amanece en lo de Alicia (Villa Giardino)


domingo, 16 de diciembre de 2012

Fiesta del ladrón del sueño - Fabiana Alonso-




Todos están de pie esperando su momento,
van a dar una gran fiesta, así parece,
la fiesta de la palabra
la gran fiesta de la boca,
la fiesta de los que mienten.

¿Será otra gran fiesta sin invitaciones?
¿Será para danzar la sublimación ?
¡Qué música tan extraña tocan tus dedos,
poblada de estrellas azules y de caballos
que permanecen quietos a la luz de la luna!

 ¿Pero, cómo están todos de pie,
si están durmiendo al borde de esa grieta?
Van a sorprenderse, cuando la música cese
cuando amanezca y les den un número
para sentarse en la frontera,
porque al final hay un tiempo para respirar
nostalgia y decir adiós, rápidamente como en un sueño.

El final será un retorno, un accionar de semillas,
la gratitud de desaparecer para siempre,
recoger los excesos, dejar la tierra húmeda
después de haberla secado abruptamente,

otra vez,
sin almas seremos menos peligrosos,
decomisaron nuestros cuerpos,
potables, pues, para otros festejos,
siervos de los sueños
nunca llegaremos a ninguna parte.



domingo, 9 de septiembre de 2012

La K (Charles Olsen)

Toma, entonces, mi respuesta:


hay una marea en un hombre

lo mueve hacia su luna y,

aunque otra vez lo deje caer

él se las arregla en la bajamar para remontar

de nuevo el curso y se hincha

para ser un yo tumescente


Los asuntos de los hombres siguen siendo de la mayor importancia


Devinimos círculo completo



No veré el año 2000

a menos que nazca directamente de la madre de mi padre,

que rompa la corta y fatal extensión del varón.

Si esto es lo que se propuso el mazo del tarot

me asomaré por la ventana de un segundo piso

y cantaré, como ella, una liturgia nunca oída


Da por descontado que no lo haré.



¿Tiene tanta importancia cuando lo que será

ya es en el movimiento del mar hacia la luna?




Círculo completo : un final para romanos,hipocráticos y cristianos.

¡Allí! hay una marea que discernir en los asuntos de los hombres


Superficialidades y miserias sombras de la cruz,

atropocentrismo y estúpido sol copernicano.

Nuestra atención es más simple

Las sales y los minerales de la tierra vuelven

A la noche le encanta arrojar sus sombras alrededor de un hombre

un puente, un caballo, el arma, una tumba.

martes, 24 de julio de 2012

En el vestíbulo (secuencia poética de "Poemas para nadie") - Ricardo Cañizales- (Colombia)

En el vestíbulo


Lo que habita el límite

En el nombre de las cosas que parecen saberlo todo

A más tardar frente a nosotros

Después de la premonición

Del encierro

Del tan anhelado exilio y la huída

Absolutas se posan con todos sus rostros

Escuchar nuestras respuestas sin preguntas

Allí están, al final de la espera

Emblemas de todo lo que creímos salvado

De todo lo que juzgamos nuestro


Mortales

Si en lugar del vaso reposaran

Ciegos y vacíos como una boca abierta

Tus ojos sobre esta mesa

Podría recordar la casa de la sed

Los muros de sus puertas

El olor de la sangre

Insisto

acaso apresuro

Levanto el aire servido

El peso de las suposiciones

Las letras del dolor que no pude

El hilo que abre la ventana y…

…si en lugar de la luz reposaran

Más allá de cualquier ausencia

Húmedos y quietos como una boca abierta

Tus huesos sobre la tierra

Sabría regresar

A extasiarme en el umbral

A mirarme mirar todas mis preguntas

Presumo, tal vez confieso

Que mi cuerpo no conoce estos abismos

Que el dolor sólo es placer si persistimos


(Innombrado)

Cuando un espejo se apaga frente a mí

Un parpadeo de sombras que digiere las palabras se avienta sin remedio contra todo lo que parece

No puedo verme

Desde, y por el tacto siempre líquido del silencio

Intento componer alguna esclusa

No es pavor lo que me embarga

Acaso sólo, hasta ese innombrable estado de la duda advierto

Que soy designio de horizonte

Pero ese absoluto mar de sombras no me permite ser cierto

¿Habrá que beber todo el aire del reflejo?



(Innombrado)

Que es temprano

que tienes los pies sucios

y para el mundo es un sueño el rocío

La luna en tus ojos aún tiembla

como si fuera a acabar la noche entre tus párpados


que lloran

de pronto

en la sangre de tus manos

un designio

no bastará

un designio


(Innombrado)


Caer contra la tierra es levantarse del cielo

Sabemos la soledad:

Un paraíso de sombras que hablan de uno mismo

Aprendimos la muerte:

Esa mujer sin ojos que corre desnuda en un desierto en que llueve

Conocimos el amor:

Y agonizamos ahogados en su vaso sin agua

Predijimos la espera:

Como un mar de ojos que bullen y revientan

Sedujimos al miedo:

La nada fue el nombre de nuestras súplicas



(Innombrado)

Hay noches adheridas a espinazos informes

Necias oscuridades que arrullan el insomnio

Con su paso de escombros

Como si el mundo fuera los ojos del que quiere y no puede despertarse

Un ciego que se ahoga asediado por la lluvia de la noche que duerme

Noche sospecha de la noche

Pero el horror resiste al pie de las ventanas

Con su temblor de zombi

Escuchando las sombras que cruzan sin zapatos

Por los andenes húmedos

Buscando no morirse

Son esas las noches de insomnes ciegos pálidos

Que mastican sus lenguas para evitar ahogarse

Y lloran mientras sorben los coágulos de sangre

Suplicando que el albano dure eternamente

He visto tantas noches penetrar en lo oscuro

Y volver andando a rastras a posarse con miedo de no poder salirse

De su pozo sin fondo

De su sueño profundo

Esas noches que dejan la maldición del mundo:

El miedo a la locura:

La tentación de ser uno


Banquete

Soy alimento

El ansia se apodera

Muérdeme…

Humedece mi risa

Empieza con las preguntas

Demórate en ese trozo de mí que no conoces…

Demórate… no será suficiente

Bebe sin dulce

Hasta la última espina

Es tuyo este banquete

De ti se ordenó cada alimento



jueves, 5 de julio de 2012

El poeta enfermo (Francisco Javier Sánchez Ocaña)

El coro onírico de la noche extinta
presentó a sus mezzos del alba creciente,
a sus barítonos del nuevo día
y a la voz natural
de las calles
desiertas.

Anunciaban el scherzo advenedizo,
la cumbre de la escala
el sol del arpegio:
el tic tac de los relojes,
el toc y el clac de los escaparates,
o el plok el clok o el ding de los obreros.

Anunciaban la muerte a los morfeos,
y el triste devenir de las rutinas
sentadas al volante, o transeúntes.

Y anunciaban la primera ambulancia,
y al primer muerto
por intoxicación
de luz:
El poeta enfermo, e insomne
como las aves de la plaza Trinidad.

martes, 19 de junio de 2012

Cuadrilla (Carlos Drummond de Andrade)

Juan amaba a Teresa que amaba a Raimundo

que amaba a María que amaba a Joaquín que amaba a Lili

que no amaba a nadie.

Juan se fue a los Estados Unidos, Teresa entró a un

convento,

Raimundo murió en un desastre, María se quedó soltera,

Joaquín se suicidó y Lili se casó con J. Pinto Fernández

que no había entrado en la historia.




viernes, 18 de mayo de 2012

Después de otra lectura de Dante (Gregory Corso)

Hay una fuerte humanidad triste
                                               en el infierno,
Pero yo no puedo mirar ninguna
                                               cara humana
Y creer que es más triste allí.
No encuentro nada humano
                                          en el paraíso.
                                        

lunes, 30 de abril de 2012

jueves, 12 de abril de 2012

Moradas (Hernán Vargascarreño, Colombia)

Nunca, aquí abajo, me he sentido en casa.
E. Dickinson
Estancia


Quien aprende a amar
los altos muros de su casa,
los lamentos que allí persisten,
los perros ancianos y silenciosos
que se niegan a morir,
aquellos peldaños que ya nadie sube,
los ruidos de la cocina y el espectro
de la madre ofrendándonos el café
y su bendición,
le será fácil aceptar
-mas no comprender-
que esa, ya no es su casa,
sino los altos muros de su tumba.

Morada

La casa que se resquebraja dentro de mí nadie la habita, nunca una luz ni una ventana abierta, ¿qué señales de vida la mantienen en pie? Tiene la parquedad que sólo dan los años y hay rosales viejos que nadie sembró y que nadie poda. Tampoco yo quiero ocuparme en limpiar su entrada repleta de hojas secas que felices se pudren. El alma de la casa que me habita no me pertenece, y no acepto sus reproches, porque nunca le prometí una familia que no tengo. En su soledad, ella ha tenido que imaginarse sus habitantes espectrales delirando en sus falsos laberintos; y sola tendrá que desmoronarse bajo el universo; morirá como suelen morir los hombres cuando en su vanidad han comprendido la desolación de su miseria. Y no moveré un solo dedo para evitarlo. No fui yo quien levantó sus abominables fortalezas.

Cerro Colorado (Córdoba)



sábado, 31 de marzo de 2012

Pequeños poemas en prosa (Alejandra Pizarnik)

Se cerró el sol, se cerró el sentido del sol, se iluminó el sentido de cerrarse.




Llega un día en que la poesía se hace sin lenguaje, día en que se convocan los grandes y pequeños deseos diseminados en los versos, reunidos de súbito en dos ojos, los mismos que tanto alababa en la frenética ausencia de la página en blanco.



Enamorada de las palabras que crean noches pequeñas en lo increado del día y su vacío feroz.






Hongos (Cerro Colorado, Córdoba)

domingo, 1 de enero de 2012

O que seria de nós sem os sumérios (Ricola de Paula)

Estranha fala que te oprime
Leva-o a desistência do hábito
de não permitir a liberdade dos outros
Acende a luz em outro plano.
A estranha fala que te oprime não é poesia
era a crença que por um instante
não houvessem falhas, não houvessem amores
não houvessem dores.
Escolhos, escolhas.
Escolhe a chave certa, com dentes de diamantes
não morgue.
encontre a porta, escolhes e libertarás
a ti e a todos. Arranca das entranhas o apêgo.
Saliva sativa, abre o cabernet
aprecia a graça das mulheres que passam.
Regressa
AAAcordAAA
Plaina com doçura as asperezas
que se formaram com a armadura
hoje desnecessária.
Fica no porto, pesca, mergulha
se perdeu a linha
agulha o peixe no ar.
Sorri pra criança que passa.
Sorri pra vida
abraça forte a prudência.
Sinta sua chance de vida.
Compreender isso é poesia
permeia tudo e a todos.
Tudo já foi escrito
nas estelas, no céu, nas cavernas
na alquimia, nos relatos de akasha.


miércoles, 23 de noviembre de 2011

Lo que no es sueño (Claudio Rodríguez)

Déjame que te hable en esta hora
de dolor con alegres
palabras. Ya se sabe
que el escorpión, la sanguijuela, el piojo,
curan a veces. Pero tú oye, déjame
decirte que, a pesar
de tanta vida deplorable, sí,
a pesar y aun ahora
que estamos en derrota, nunca en doma,
el dolor es la nube,
la alegría, el espacio,
el dolor es el huésped,
la alegría, la casa.
Que el dolor es la miel,
símbolo de la muerte, y la alegría
es agria, seca, nueva,
lo único que tiene
verdaderamente sentido.
Déjame que con vieja
sabiduría, diga:
a pesar, a pesar
de todos los pesares
y aunque sea muy dolorosa y aunque
y aunque sea a veces inmunda, siempre, siempre
la más honda verdad es la alegría.
La que de un río turbio
hace aguas limpias,
la que hace que te diga
estas palabras tan indignas ahora,
la que nos llega como
llega la noche y llega la mañana,
como llega a la orilla
la ola:
irremediablemente.

sábado, 22 de octubre de 2011

sábado, 8 de octubre de 2011

Nadie te conoce (Fabiana Alonso, 1798)

Nadie te conoce, ni bien te quiere

y desconfía porque todos están lejos y distantes

En el fondo tú no sabes nada,

eres como un extranjero vacío

que olvidó ventanas abiertas.

Una garra de escalofrío ha desgarrado

tu alma, tu propia garra, la tuya propia.

Gozas con el aire del que nunca

ha llevado en su sandalia polvo del camino,

nadie pasaba, ningún piadoso,

porque la mayor pena es la que nunca se sabe.

Retamas (desde La Cumbre a Ascochinga)



sábado, 24 de septiembre de 2011

La piedra (Gonzalo Rojas)



Por culpa de nadie habrá llorado esta piedra.

Habrá dormido en lo aciago
de su madre esta piedra
precipicia por
unimiento cerebral
al ritmo
de donde vino llameada
y apagada, habrá visto
lo no visto con
los otros ojos de la música, y
así, con mansedumbre, acostándose
en la fragilidad de lo informe, seca
la opaca habráse anoche sin
ruido de albatros contra la cerrazón ido.

Vacilado no habrá por esta decisión
de la imperfección de su figura que por oscura no vio nunca nadie
porque nadie las ve nunca a esas piedras que son de nadie
en la excrecencia de una opacidad
que más bien las enfría ahí al tacto como nubes
neutras, amorfas, sin lo airoso
del mármol ni lo lujoso
de la turquesa, ¡tan ambiguas
si se quiere pero por eso mismo tan próximas!

No, vacilado no; habrá salido
por demás intacta con su traza ferruginosa
y celestial, le habrá a lo sumo dicho al árbol: -Adiós
árbol que me diste sombra; al río: -Adiós
río que hablaste por mí; lluvia, adiós,
que me mojaste. Adiós,
mariposa blanca.

Por culpa de nadie habrá llorado esta piedra.


Caballos en Villa Giardino



sábado, 10 de septiembre de 2011

Salario mínimo (Gerardo Sofía)

Un silencio estruendoso
puebla las nuevas horas
el descampado triste de las ideas
la oxidada barcaza de los valores
y la huérfana verdad tirita a la intemperie-

Tantos desgastes corroen las entrañas
tantas mañanas perdieron las sonrisas
es tan parca la luz
tan sin motivo
que sólo queda distraer la ausencia.


Soplar al viento canciones olvidadas
abrazar una mano que desnude esperanzas
celebrar encuentros imaginados
con amigos que alumbren
el destino más claro.

Ese es el mínimo salario que buscamos.

domingo, 4 de septiembre de 2011




Aprovecho la hora del almuerzo... (Nicanor Parra)

Aprovecho la hora del almuerzo
para hacer un examen de conciencia
¿Cuántos brazos me quedan por abrir?
¿Cuántos pétalos negros por cerrar?
¡A lo mejor soy un sobreviviente!


El receptor de radio me recuerda
mis deberes, las clases, los poemas
con una voz que parece venir
desde lo más profundo del sepulcro.


El corazón no sabe que pensar.



Hago como que miro los espejos
un cliente estornuda a su mujer
otro enciende un cigarro
otro lee Las últimas noticias.



¡Qué podemos hacer,
árbol sin hojas,fuera de dar la última mirada
en dirección del paraíso perdido!



Responde sol oscuro
ilumina un instante
aunque después te apagues para siempre.

jueves, 11 de agosto de 2011

A orillas del naufragio (Fabiana Alonso)



Fue en ese día en que nos sentamos a pactar la rendición,
de un lado ellos y del otro, nosotros:
Toro Sentado, Oso que Corre, Caballo Blanco…
en un día frío en que la lana de los ponchos no alcanzaba
y no había más que una línea común dibujada en nuestras bocas.
Más tarde, al pie de la torre Eiffel se revolvían los ojos y
ni los desgraciados lloraban sus desgracias.
Y luego cerraron las tiendas por el temblor en San Francisco
y todo fue abismo y no faltó tiempo para los saludos
de Villa y Zapata y al delicado juego se sumó Lenin
hablando a las tropas bolcheviques
y entonces maldita la suerte que me arrancó las manos
del dolor de mi cara cuando arrasaron a Guernica
y con ella nuestros nombres.
¿Certidumbres? ¿Quieren certidumbres?
Estuve con Stalin, Roosevelt y Churchill y la ola
se volvió débil y más débil el cuerpo al gritar
en el desembarco de Normandía
y los rusos colocaron su bandera en Berlín y las tropas aliadas
se agigantaban como abanicos de fuego
y el fuego llegó hasta Hiroshima
mientras acompañaba a Elizabeth Eckford a la corte
y eso fue en Arkansas y pasaron otros tantos años
cuando la radio decía que habían asesinado al presidente
y corrí a verlo, tendido boca abajo en el coche.
Y no voy a contar más aunque me pidan los labios en tiempos difíciles.
Estoy vieja en la urgencia del día
y había prometido mucho sin ser una Parca,
los hombres están en la luna,
hay una niña quemada en Vietnam
y es medianoche en la orilla.


Ciruelas en Cruz Chica




jueves, 28 de julio de 2011

Ángel terrible ( Iván Malevoski)

Todo ángel es terrible
Y si además es hembra es palpable.
El ángel hembra se asemeja cuando ama
Al viento fuerte y desquiciante de Marzo.
Cuando no ama es igual al frío de Diciembre.
Cuando el amor no la atañe es como un Setiembre.
Y cuando no ama pero busca el amor es como el Julio ardiente.
Ángeles palpables
Para cada estación.
Yo amo saltar de una a otra
En soledad, para que no me case
El ángel del amor, el del odio,
El del anhelo, o el otro
Que se desnuda y quema.


sábado, 2 de julio de 2011

Así nunca volvió a ser (Ángel González)

Como llevaba trenza
la llamábamos trencita en la tarde del jueves.
Jugábamos a montarnos en ella y nos llevaba
a una extraña región de la que nunca volveríamos.
Porque es casi imposible abandonara
quel olor a tierra de su cabello sucio,
sus ásperas rodillas todavía con polvo
y con sangre de la última caída
y, sobre todo
,la nacarada nuca donde se demoraban
unas gotas de luz cuando ya luz no había.
Allí me dejó un día de verano
y jamás regresó
a recoger mi insomne pensamiento
que desde entonces vaga por sus brazos
corrigiendo su ruta, terco y contradictorio,
lo mismo que una hormiga que no sabe salir
de la rama de un árbol en el que se ha perdido.

martes, 31 de mayo de 2011

sábado, 2 de abril de 2011

Trébol (Louise Glück)

Lo que está disperso

entre nosotros, lo que llamas

señal de bendición

aunque sea, como nosotros,

una hoja de hierba, una cosa

arrancada de raíz.


¿de acuerdo con qué lógica

conservas

un simple zarcillo

de algo que quieres

ver muerto?


Si hay una presencia tan poderosa

entre nosotros ¿no debería

multiplicarse para servir

al jardín venerado?


Deberías hacerte

a tí mismo esas preguntas.

no dejarlas

para tus víctimas.Deberías saber

que cuando presumes

escucho hablar dos voces

una es tu espíritu, la otra

lo que hacen tus manos.


de "El iris salvaje"

lunes, 14 de marzo de 2011

El iris salvaje (Louise Glück)

Al final del sufrimiento
me esperaba una puerta.

Escúchame bien: lo que llamas muerte
lo recuerdo.

Allá arriba, ruidos, ramas de un pino vacilante.
Y luego nada. El débil sol
temblando sobre la seca superficie.

Terrible sobrevivir
como conciencia,
sepultada en tierra oscura.

Luego todo se acaba: aquello que temías
,ser un alma y no poder hablar,
termina abruptamente. La tierra rígida
se inclina un poco, y lo que tomé por aves
se hunde como flechas en bajos arbustos.

Tú que no recuerdasel paso de otro mundo,
te digopodría volver a hablar: lo que vuelve
del olvido vuelve
para encontrar una voz:

del centro de mi vida brotó
un fresco manantial, sombras azules
y profundas en celeste aguamarina.

del "Iris salvaje"

domingo, 27 de febrero de 2011

viernes, 18 de febrero de 2011

Un día estás, al otro no (Roger Wolfe)

El humo flota en la estancia
como un chiste malo.
Lou Reed habla
de familias rotas
desde los altavoces:
«La verdad es que sólo están contentos
cuando lo están pasando mal.
Por eso se casaron...».
¿Y yo? Yo no digo nada.
Apago el cigarro.
Otro día va a morir.

Dique La Viña ( Traslasierra)


sábado, 29 de enero de 2011

El viejo rito (Fabiana Alonso)

Yo estaba y no estaba cerca,
aplastando el vidrio con la cara,
esto comienza con la cifra cero
y concluye con la cifra cero.

El vaso está lleno de lágrimas
y sólo puedo esperar a que el delirio
la esparza sobre la tierra.

¿De qué nombres me habla el resplandor?
¿De los que se perdieron debajo del agua?

Hazte pequeña, hazte pequeña,
limpia tu respiración,
todo se desvanece pronto
y al polvo que queda
lo arrastrará el río cuando sea invierno,
porque nadie quiere morir,
pero se muere
y aquello era un juego, frenético, estéril

la red de la sinmemoria.

Verbenas


jueves, 20 de enero de 2011

Cuando te veo así, mi cuerpo, tan caído... (José Angel Valente)

Cuando te veo así, mi cuerpo, tan caído
por todos los rincones más oscuros
del alma, en ti me miro,
igual que en un espejo de infinitas imágenes,
sin acertar cuál de entre ellas
somos más tú y yo que las restantes.
Morir.
Tal vez morir no sea más que esto,
volver suavemente, cuerpo,
el perfil de tu rostro en los espejos
hacia el lado más puro de la sombra.

miércoles, 5 de enero de 2011

Carta de amor (Sylvia Plath)

No es fácil expresar lo que has cambiado.
Si ahora estoy viva entonces muerta he estado,
aunque, como una piedra, sin saberlo,
quieta en mi sitio, mi hábito siguiendo.
No me moviste un ápice, tampoco
me dejaste hacia el cielo alzar los ojos
en paz, sin esperanza, por supuesto,
de asir los astros o el azul con ellos.


No fue eso.Dormí: una serpiente
como una roca entre las rocas hiende
el intervalo del invierno blanco,
cual mis vecinos, nunca disfrutando
del millón de mejillas cinceladas
que a cada instante para fundir se alzan
las mías de basalto. Como ángeles
que lloran por la gente tonta hacen
lágrimas que se congelan. Los muertos
tenían yelmos helados. No les creo.

Me dormí como un dedo curvo yace.
Lo primero que vi fue puro aire
y gotas que se alzaban de un rocío
límpidas como espíritus. y miro
densas y mudas piedras en tomo a mí,
sin comprender. Reluzco y me deshojo
como mica que a sí misma se escancie,
igual que un líquido entre patas de ave,
entre tallos de planta. Pero no pienses
que me engañaste, eras transparente.

Árbol y piedra nítidos, sin sombras.
Mi dedo, cual cristal de luz sonora.
Yo florecía como rama en marzo:
una pierna y un brazo y otro brazo.
De piedra a nube iba yo ascendiendo.
A una especie de dios ya me asemejo,
hiende el aire la veste de mi alma
cual pura hoja de hielo. Es una dádiva.

Pájaro en El Condorito (Altas Cumbres, Córdoba)


jueves, 30 de diciembre de 2010

A orillas del East River (José Hierro)

I


En esta encrucijada,
flagelada por vientos de dos ríos
que despeinan la calle y la avenida,
pisoteada su negrura por gaviotas de luz,
descienden las palabras a mi mano,
picotean los granos de rocío,
buscan entre mis dedos las migajas de lágrimas.



Siempre aspiré a que mis palabras,
las que llevo al papel,continuasen llorando-
de pena, de felicidad, de desesperanza,
al fin, todo es lo mismo-,
porque yo las había llorado antes;
antes de que desembocasen en el papel blanquísimo,
en el papel deshabitado, que es el morir.

Dejarían en él los ecos asordados, empañados,
de lo que tuvo vida.
Alguien advertiría la humedad de las lágrimas,
lloraría por seres que jamás conoció,
que acaso no es posible que existieran
aunque estuvieron vivos
en el recuerdo o en la imaginación.

Lloraríamos todos por los desconocidos,
los -para mí -difuminados
en la magia del tiempo.
Contra las estructuras
de metal y de vidrio nocturno
rebotan las palabras aún sin forma,
consagradas en el torbellino helado,
y no me hacen llorar.

Yo ya no sé llorar. ¡Y mira que he llorado!


II



Yo ya no lloro,
excepto por aquello que algún día
me hizo llorar:
los aviones que proclamaban
que todo había terminado;
la estación amarilla diluida en la noche
en la que coincidían, tan sólo unos instantes,
el tren que partía hacia el norte
y el que partía hacia el oeste
y jamás volverían a encontrarse;
y la voz de Juan Rulfo: «diles que no me maten»;
y la malagueña canaria;
y la niña mendiga de Lisboa
que me pidió un «besiño».
Yo ya no lloro.
Ni siquiera cuando recuerdo
lo que aún me queda por llorar.




De "Cuaderno de Nueva York" 1998

lunes, 27 de diciembre de 2010

jueves, 16 de diciembre de 2010

Si más me queda (Fabiana Alonso)



Volé, y dije para mí
- jamás podría.

Lo que aviva y lo que enciende
me queda en la mano
y me despecha.

Humildad y suavidades
son sirenas confusas,
lo que siempre me socorrió
no sé que fue,algo sencillo
que ha enmudecido

La carne es efímera y dolorosa,
como el paso del viento
sentimos que nos traspasa
y nos da la tentación
de ser escombros o polvo,

nada nos da la seguridad
de ser de acero
nada es abundancia
ni madriguera segura.

Volé y dije- somos turbios,
por eso nos asusta la vida
que desvaría este total intento de
consumirnos en pensamientos,

recordar la sombra,
el perfume,la casa muda...
en la misteriosa certeza
que nos aprieta al cielo
con tenacidad,
nosotros,
diminutas catástrofes.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Hablar de muertos (Fabiana Alonso)

a C. R


En ese cuarto del fondo al que le dicen
PROHIBIDO PASAR HORARIO RESTRINGIDO,
se agolpan en un pequeño pasillo
parientes transitorios,
los que luego serán parientes de difuntos.
La espera es volver sin retorno,
en una cama de sábanas blancas y duras de apresto
tiene un gesto de grito sin identidad a puñetazos,
Cristo Christian.

Te he visto todo, en ese día
y pude pasar la mano por tu cuerpo
como si fuera la luz de una lámpara.
Ya sos el asunto concluido,
el intacto con un costado herido de muerte
por el estilete certero del carnicero de delantal blanco.

La edad, tu ruina remojándose
en el fondo de la vida no corregida.
Fuimos dos manchas honestas y atónitas
y ahora, ves, un esqueleto forrado en un pañal
como el trapo que cubría a Cristo, Christian.

¿Quién te traerá de regreso
desde esa tapa cerrada?
Yo quiero merecer el llanto
que te di animalmente,
cuando madre, hermanas y los participantes
del funeral explicaban la muerte como una liberación.
Yo me partí en el abrazo de sufrir
sobre esa tapa y me fui yendo
sin esperar que tu cuerpo anguloso, asustado y
vergonzosamente estigmatizado diera una señal.

Yo me fui con tu nombre desde aquel día,
en la noche más noche inventé la calle
para poder cruzarla ,
detrás de los vidrios del bar tu hijo y su madre comían,
(la vida es así, es regla establecer
los límites de los vivos y de los muertos).

Cristo Christian, sometido a la abundancia
del alcohol y del tabaco,
si nos golpea la injusta repartija de la muerte
me tenderé junto a tu cuerpo
en la estación de Bell Ville,
amigo, que difícil destino
para el que queda sobre la tierra
con esta boca que elude lo que busca,
en mi terreno esta distancia seca
que para entonces ya estará muerta la memoria.

martes, 16 de noviembre de 2010

Descorazonarnos (Fabiana Alonso)

En un tiempo seremos un punto
adonde cristaliza
el paradero sin consistencia.

Pasado,
visión mental
¿o hay que aceptar a la belleza
como se presenta ?
¿y la certidumbre de la rosa?
¿de qué color es la rosa y su resplandor?

Resbala la vida
como los aviones en la pista,
hoy es lunes, la nostalgia
es el resultado de la convicción,
la duda que se precie ocurrirá
en los terrenos baldíos del paraje decisivo.

Yo me muero de hambre
y me sorprende la distancia prudencial
de los que no mueren de hambre en el camino.

Diurna metamorfosis de los cuerpos
hacia la vejez,
ruidos mecánicos de los cuerpos
que se frotan en expedición,

¿no estamos dando al mundo
el ansia del absurdo?

se vive igual desalojando ardores intermedios.

inútil,

la sensación de libertad sospechosa
no es más que un hábito.

miércoles, 27 de octubre de 2010

XVII, del libro "Manada", Leopoldo "Teuco" Castilla

No nos protege la piedra
sino su secreto.

Perdió la lengua el lobo en la boca del lobo.

El campo que estuvo en sus corazones
el campo sin dios se iba por los campos.

Ultrajaron el espacio
y fue el sol
inapelable y triste
como el día de un asesino.

Copulaban, comían apenados
por una extraña lejanía. Se quemaban
como uno se quema mirando
viejas fotografías
y hambreando la tristeza del otro
se quedaron solos en las ciudades,
las uñas grandes
bajo el cielo vacío.

Fue incontenible la mortandad
cuando el desierto
se comió el espejismo.

viernes, 15 de octubre de 2010

XXXV, del libro "Manada" (Lepoldo "Teuco" Castilla)

Tan emocionados
que no se cansaban de morir

De un torrente de fotones
nace el más salvaje.
Su claridad desconsolada
envía horizontes
pide justicia.

El que no duerme por ver
su maravillada república
y sienta su mesa al pez, al pobre,
al muerto, al árbol.
El solidario.
El anarquista que fundió con sus huesos
la moneda neutra del Tao
el que enamora al diablo
y bebe el fuego.

El que mendiga la paz
el de la insolente alegría
el único que sabe como ir de a pie
al cielo

lunes, 11 de octubre de 2010

poema LIII, del libro "Manada" (Leopoldo "Teuco" Castilla)

¿Quién dirá Guaira y vendrá el hermano,
quién llamará al padre
a su luciérnaga sola entre los muertos?
¿Cómo nos dará el nombre del maíz
su niñez furiosa
y sin caballos
cómo afirmará los campos
la palabra caballo?

¿Volverán las tardes
sin la palabra garza?

¿Serán almas en pena
otoño y laguna y cántaro?

¿Serán como la canción
que sin nosotros
nos recuerda
o como el perfume del árbol
que dura más que la muerte del árbol?

Ell adiós las vuelve en sí.
No se irán nunca.

Menos una que no era de este mundo:
la palabra luna
que hace mucho volvió a la luna.

viernes, 1 de octubre de 2010

Tengo en el pecho una jaula (Amancio Prada, España, 1949)

Tengo en el pecho una jaula,
en la jaula dentro un pájaro,
el pájaro lleva dentro del pecho
...un niño cantando
en una jaula
lo que yo canto.
El viento quisiera ser:
el viento que pasa y deja
un paisaje estremecido en tus ojos
y en el oído el eco.
El eco de una voz
que viene de muy lejos
y muy dentro de ti te canta
que eres tú también el viento cuando pasa.

Tengo en el pecho una jaula

La noche quisiera ser:
La noche que con agujas de cristal
teje tus sueños
y el delirio que te enciende
cuando más sola estás
y nada esperas,contigo a solas soñando
el negro sauce de la noche que te envuelve.

Tengo en el pecho una jaula

La lluvia quisiera ser.
La lluvia mansa que cae
como un rumor de manzanas
en el desván de tu infancia lejos…
Y las primas jugando a casa casa
Para el ardor del alma
la lluvia fresca en el valle del silencio.

Pero tengo en el pecho una jaula,
en la jaula dentro un pájaro,
el pájaro lleva dentro del pecho
un niño cantando
Tengo en el pecho una jaula,
en la jaula dentro un pájaro,
el pájaro lleva dentro del pecho
un niño cantando,en una jaula,
lo que yo canto.

jueves, 16 de septiembre de 2010

viernes, 10 de septiembre de 2010

Balada de las madres (Pier Paolo Pasolini)

Me pregunto qué madres han tenido.
Si los vieran ahora, trabajando
en un mundo para ellas desconocido,
presos en un ciclo siempre inacabado
de experiencias tan distintas de las suyas,
¿qué mirada tendrían sus ojos?
Si estuvieran allí mientras escriben
sus artículos, conformistas y barrocos,
o los entregan a redactores vendidos
a cualquier compromiso, ¿entenderían quiénes son?


Madres viles, que llevan en sus rostros el temor
antiguo, ese que, como una enfermedad,
deforma los rasgos en un blancor
de niebla, los aleja del corazón,
los encierra en el viejo rechazo moral.
Madres viles, pobrecitas, preocupadas
de que sus hijos conozcan la vileza
para pedir un empleo, para ser prácticos,
para no ofender almas privilegiadas,
para defenderse de cualquier piedad.


Madres mediocres, que aprendieron
con humildad de niñas, de nosotros,
un único, desnudo significado,
con almas en las que el mundo está condenado
a no dar ni dolor ni alegría.
Madres mediocres, que jamás tuvieron
para vosotros más palabras de amor
que la de un amor sórdidamente mudo,
de bestia, y en él los criaron
impotentes ante los reales deseos del corazón.

Madres serviles, acostumbradas desde hace siglos
a agachar sin amor la cabeza,
a transmitir a su feto
el antiguo vergonzoso secreto
de conformarse con las sobras de la fiesta.
Madres serviles, que les han enseñado
cómo puede el siervo ser feliz
odiando a quien, igual que él, está atado,
cómo puede ser beato traicionando,
y seguro, haciendo lo que no dice.


Madres feroces, ocupadas en defender
lo poco que, como burguesas, poseen,
la normalidad y el salario,
casi con la rabia de quien se venga
o se siente acorralado en un absurdo asedio.
Madres feroces, que les dijeron:
¡Sobrevivan! ¡Piensen sólo en ustedes!
¡No sientan jamás piedad o respeto
por nadie, guarden en el pecho
su integridad de buitres!

¡Ahí tienen, viles, mediocres, siervas,
feroces, a sus pobres madres!
Sin ninguna vergüenza de saberlos
-en su odio- incluso altivos
en este valle de lágrimas.
Así es cómo les pertenece este mundo:
hermanados en pasiones opuestas,
o patrias enemigas, por el profundo rechazo
a ser distintos, a responder
del dolor salvaje de ser hombres. .

domingo, 22 de agosto de 2010

Membrillos (Fabiana Alonso)

No existe un punto intermedio
entre la que soy
y el que no soy.

Fatalidad de la fortuna y el desengaño
que me sobreviven,
unicidad desbordada a destiempo,
el malpensar la tierra
el malpensar el destierro infinito.

Engañoso fantasma que tiende la mano
del sobrevivir,
rebela,
rebela tu bondad,
bueno y débil.

Repliégate en el placer más doloroso
desastre del placer,
y el espanto y el equívoco
de ceder ante la respiración del otro
atacar y entregarse
en la totalidad de la providencia
de los membrillos maduros. 

domingo, 15 de agosto de 2010

Camino al Cerro de La Cruz (San Marcos Sierras)


Bajamar (Fabiana Alonso)

como el viento,
un fragmento de mí
te invita al viaje.
el miedo de sentir sobre el corazón
¿y para qué más?

sólo una mano armada
mata a un hombre
y atraviesa el tejido,
el hedor
el hastío.

nacen almas negras
que ni el amanecer iluminan, nacen
filosas, delgadas, coléricas.

entre un jardín y el río
cortaré mi mano
y se perderá la sangre
y después la encontraremos.

penetro en los deseos incompletos
de un espejo
y sólo ansío
un hueco transparente,
el suspiro.
lo que conduce más
a tu encuentro.

Maravillas del Quilpo



a 9 kms de la ciudad de San Marcos Sierras, es uno de los más bonitos que conozco. Las aguas son transparentes y se forman piletones naturales. El río Quilpo es uno de los pocos que quedan en el país sin contaminación, ya que en todo su recorrido no hay asentamientos urbanos.


Sabemos (Fabiana Alonso)

me han arrojado la luna
que creí sepultada
en esa tierra negra
debajo de la piedra adonde está mi perro.


pensemos si podríamos existir el uno sin el otro,
-Sí, (es la respuesta)y por lo menos me alivia
nunca moriría por eso
y ambos lo sabemos.


mi existir es mi noexistir
y el deslumbrado contrario en el que
los demás acostumbran
a referenciarse.


siento tu peso y es de silenciosa certidumbre,
perdona la furia que me encima
el ojo en mi pierna,
mi culminado atardecer de despedida
y la luna llena que nunca se apaga.

Reja en San Marcos (Córdoba)


domingo, 25 de julio de 2010

autosacramental V (Gabriela Piccini)

"Pero no podemos llamarlo vida hasta que no comencemos a movernos más allá del circulo secreto de vida"

"But I can’t call it life until we start to movebeyond this secret circle of fire" Adrienne Rich


la idea es el principio de las cosas

si digo bandoneón
ya sabés que digo el sonido
la cadencia y la furia


pero vos
como una calesita sin ímpetu
(renunciás imperceptible)
insistís en arder
y no lo sé

algúna realidad deberia ser de material indestructible

Frutos de Pasionaria (Villa Giardino, Córdoba)


lunes, 5 de julio de 2010

Insomnia (Fabiana Alonso)

Se le ha puesto precio a las cenizas
(esa es tu nostalgia),
trata de frenar a dos metros del suelo
junto a los recuerdos

somos viajantes en los espacios
del veranoinvierno,
el ansia gemela
de los corresponsales rápidos.

Pero ya ves,
la ventana es abierta por una sola mano,
ese pedazo de luz inició su salto mortal
a las fotografías,
es el silencio lo que descifra,
la memoria del desconcierto:
-…Antes éramos seis.
El orden euclidiano se ha roto,
el punto de la niñez se borra
de la conciencia del sueño.

Ese rincón junto al piano
maneja tu pulso,
ceder a los vientos favorables
cederle a los muertos su complicidad.

Es difícil ser otro y uno mismo,
cuando la ceniza se hace insomnio
cuando la vela se fractura y te despierta

es visión de ir conmigo,
espejismo
aspiración de infinito.

jueves, 1 de julio de 2010

sábado, 19 de junio de 2010

Infima plegaria (Fabiana Alonso)

No golpees,
ahora he partido
dulce sombra, la noche es grande

áspera tinta del mal ajeno
sobre la carretera no había luna,
única guía una luz delante del autobús,

la luz que lo da todo y lo arrebata

me tomó la quietud del atardecer en una estación,
no golpees,
que esa nube suba, como sube el sueño y el llanto.

no te lamentes por mí,
podemos recordar frente al fuego,
los rostros de los perdidos que quisimos y que nos quisieron

ya somos arena de insomnio
y espanto,

ya somos el golpe de la piedra que caerá lejos
en el mismo sitio donde la había perdido.
pero no voy a buscarla,

la hierba es nueva. el miedo aparece en las sábanas
húmedas, junto con la primera estrella
huésped,
espina ínfima de la leña.

Anochecer en San Marcos, 2010

domingo, 23 de mayo de 2010

Nieve ( Louis Glück)

Finales de diciembre: mi padre y yo
vamos a Nueva York, al circo.
Él me lleva en sus hombros
contra el viento cortante:
trozos de papel blanco
flotan contra las vías
del ferrocarril.

A mi padre le gustaba
quedarse así, de pie, cargar conmigo
para no verme.
Me recuerdo
mirando fijamente hacia delante
al mundo que mi padre veía.
Estaba aprendiendo
a absorber su vacío,
la nieve espesa
que no caía y se quedaba
girando a nuestro alrededor.

del libro "Ararat"

sábado, 22 de mayo de 2010

miércoles, 28 de abril de 2010

Gallo 565 (Fabiana Alonso)

Vamos a dormir en la habitación
contigua a la cocina,
las dos en la misma cama,
me quedaré hasta más tarde leyendo a Kerouac
y vas a decirme que no son comprensibles mis lecturas.
Después discutiremos
por otros libros, proféticos,
antiguos, los que llevamos y traemos
de la biblioteca del abuelo.
No importa el tiempo, Ruty,
es tan agradable el olor de los fósforos y del kerosene
de las lámparas de vidrio,
la luz tenue que llega desde el vestíbulo
no recuerda que ya nos hemos ido,

Cerraré los ojos, porque ya ocurrió
ya me acerqué varias veces al cuadro
que hizo Kelito, la Biblia está abierta
en la hoja que dice Rut, es casi imperceptible,
transparente como el papel,
me da celos que esté tu nombre
(el mío no tiene página en la Biblia)

Puedo decir que el mundo se rompe aquí
y que también nos cubre
el último resplandor
cuando jugamos en la galería
a saltar las baldosas verdes y amarillas
y a sentarnos donde están las macetas
a tomar el helado cremoso que hace la abuela.

Ahora, vamos a dormir,
nos quedan pocos días,
los postigos se han cerrado,
los teros están afuera, en el patio,
la noche es negra pero tan claro el despertar
de las palabras de nuestras bocas adolescentes.

(mi hermana reposa)
¿Velar para qué?
¿Velar no es acaso despertar?

domingo, 18 de abril de 2010

Disciplina (Cesare Pavese)

Los trabajos comienzan al alba. Pero algo antes del alba
comenzamos a hallarnos a nosotros mismos
en la gente que va por la calle. Cada uno recuerda,
descubriendo a los pocos peatones, que está solo,
que tiene sueño - cada uno sigue en su propio entresueño,
porque sabe que en el alba se abrirán bien sus ojos.
Al llegar la mañana, nos encuentra aturdidos
contemplando el trabajo que sólo ahora empieza.
pero ya no estamos solos y nadie tiene sueño
y pensamos con calma los pensamientos diarios
hasta que sonreímos. Bajo el sol que retorna
ya estamos convencidos. Pero una idea, a veces,
menos clara - una risa burlona- nos sacude de pronto
y miramos como antes de que naciera el sol.
La ciudad clara asiste a trabajos y risas.
Nada puede alterar la mañana. Puede ocurrir
de todo y nos basta con alzar la cabeza
del trabajo y mirar. Muchachos que escaparon
y que aún no hacen nada, caminan por la calle
e incluso hay alguno que corre. Las hojas de las avenidas
dan sombra a las veredas y sólo falta el césped
entre las casas que miran inmóviles. Muchos
se desnudan al sol a la orilla del río.
La ciudad nos permite levantar la cabeza
para pensar en esto y sabe que después la inclinamos.

viernes, 2 de abril de 2010

Pasión (Christian Uetz)

PASIÓN es la palabra ,
que cura las neurosis en la palabra pasión.
Pasión es la palabra,
que salva las palabras enfermedad y perturbación
y ridículo y pena y obsesión
en la palabra pasión.

Pasión es la palabra
en que la palabra se hace pasión.

(de "Constelación en fuga")

domingo, 21 de marzo de 2010

Al príncipe (Pier Paolo Pasolini)

Si regresa el sol, si cae la tarde,
si la noche tiene un sabor de noches futuras,
si una siesta de lluvia parece regresar
de tiempos demasiado amados y jamás poseídos del todo,
ya no encuentro felicidad ni en gozar ni en sufrir por ello:
ya no siento delante de mí toda la vida...
Para ser poetas, hay que tener mucho tiempo:
horas y horas de soledad son el único modo
para que se forme algo, que es fuerza, abandono,
vicio, libertad, para dar estilo al caos.
Yo, ahora, tengo poco tiempo: por culpa de la muerte
que se viene encima, en el ocaso de la juventud.
Pero por culpa también de este nuestro mundo humano

martes, 16 de marzo de 2010

sábado, 20 de febrero de 2010

Dos poemas de Roger Wolfe

SOLO

Es como siempre

habías querido

estar

y no podías

hasta que

de repente

lo estás

y entonces

ya no quieres

estar solo

pero claro

quién no quiere

lo que no tiene.


UN DÍA ESTÁS, AL OTRO NO

El humo flota en la estancia

como un chiste malo.

Lou Reed habla

de familias rotas

desde los altavoces:

«La verdad es que sólo están contentos

cuando lo están pasando mal.

Por eso se casaron...».

¿Y yo? Yo no digo nada.

Apago el cigarro.

Otro día va a morir.



del libro "Arde Babilonia", 1994

domingo, 7 de febrero de 2010

Maitines (Louise Glück)

¿Quieres saber cómo paso mi tiempo?
Camino por el prado de enfrente, fingiendo
deshierbar. Deberías saberlo,
jamás deshierbo de rodillas, ni arranco
manojos de tréboles: en realidad, espero
algo de coraje, alguna evidencia
de que mi vida cambiará aunque
me lleve siglos buscar
en cada manojo la simbólica
hoja. Pronto acabará el verano, ya
las hojas empiezan a cambiar, las de los árboles
enfermos van primero, la muerte las transforma
en un brillante amarillo, y un puñado de aves oscuras
anuncian su toque de queda musical.
¿Quieres ver mis manos? Tan vacías
como en la nota primera.
¿O se trataba tan sólo de seguir adelante
siempre, sin ninguna señal?

del "Iris salvaje"

altura del aguaribay (San Marcos Sierras)


sábado, 30 de enero de 2010

Amelia (Joni Mitchell)

Estaba conduciendo a través del desierto ardiente
Cuando ví a seis aviones a reacción
Dejando seis senderos de vapor blanco en el terreno sombrío
Fue el hexagrama de los cielos
fueron las cuerdas de mi guitarra
Amelia, que era sólo una falsa alarma

El zumbido de los motores de vuelo
Es una canción tan salvaje y azul
Se revuelve el tiempo y las estaciones si llega a través tuyo
Entonces tu vida se convierte en un cuaderno de viaje
De la imagen-post-card-encantos
Amelia, que era sólo una falsa alarma

La gente te dirá donde se han ido
Le dirán a dónde ir
Pero hasta llegar allí a sí mismo que nunca se sabe
Cuando algunos han encontrado su paraíso
Otros solamente vienen a dañar
Oh, Amelia, que era sólo una falsa alarma

Deseo que él estuviera aquí esta noche
Es tan difícil obedecer
Su triste petición hacia mí de mantenerme amablemente alejado
Así es como puedo ocultar el dolor
A medida que el camino conduce maldita y encantada
Le digo a Amelia, que era sólo una falsa alarma

Un fantasma de la aviación
Ella fue tragada por el cielo
O por el mar, como yo tenía un sueño de volar
Como Icaro ascendente
En sus hermosos y tontos brazos
Amelia, que era sólo una falsa alarma

Tal vez yo nunca he amado
Supongo que es la verdad
Me he pasado toda mi vida en las nubes a una altitud de hielo
Y mirando en todo
Me he caído en sus brazos
Amelia, que era sólo una falsa alarma

Entré en el Cactus Tree Motel
Para ducharme el polvo
Y me quedé dormido sobre las almohadas de mi extraña pasión por los viajes
Yo soñaba con un 747
Encima de las granjas geométricas
Sueños, Amelia, sueños y falsas alarmas


traducción Sofía Berenguer

miércoles, 20 de enero de 2010

sábado, 9 de enero de 2010

Deshaced este verso... (León Felipe)

Deshaced ese verso,
Quitadle los caireles de la rima,
el metro, la cadencia
y hasta la idea misma.
Aventad las palabras,
y si después queda algo todavía,
eso
será la poesía.
La tangente
¿Y la tangente, señor Arcipreste?. ..
¿El radio de la esfera que se quiebra y se fuga?
¿La mula ciega de la noria, que un día, enloquecida, se liberta del estribillo
rutinario?..
¿La correa cerrada de la honda, que se suelta de pronto para que salga la furia del
guijarro?...
¿Esa línea de fuego tangencial que se escapa del círculo y luego se convierte en
un disparo?
Porque el cielo... Señor Arcipreste, ¿sabe usted?
,No hay arriba ni abajo...
y la estrella del hombre
es la que ese disparo va buscando,
ese cohete místico o suicida, rebelde, escapado...
De la noria del Tiempo
como el dardo,
como el rayo,
como el salmo.
Dios hizo la bola y el reloj:
la noria dando vueltas y vueltas sin cesar,
y el péndulo contándole las vueltas, monótono y exacto...
El juguete del niño, señor Arcipreste,
¡el maravilloso regalo!
Pero un día el niño se cansa del juguete y se le saca las tripas y el secreto
como a un caballito mecánico,como a un caballito de serrín y de trapo.
Es cuando el niño inventa la tangente, Señor Arcipreste,
la puerta mística de los caballeros del milagro,
de los grandes aventureros de la luz,
de los divinos cruzados de la luz, de los poetas suicidas, de los enloquecidos y los
santos
que se escapan en el viento en busca de Dios para decirle
que ya estamos cansados todos, terriblemente cansados
de la noria y del reloj,
del hipo violáceo del tirano,
de las barbas y las arrugas eternas,
de los inmóviles pecados
,de este empalagoso juguete del mundo,
de este monstruoso, sombrío y estúpido regalo,de esta mecánica fatal, donde lo que ha sido es lo que será
y lo que ayer hicimos, lo que mañana hagamos.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Análisis tardío - Pier Paolo Passolini


(Fin de los años sesenta)

Sé bien, sé bien que estoy en el fondo de la fosa;
que todo aquello que toco ya lo he tocado;
que soy prisionero de un interés indecente;
que cada convalecencia es una recaída;
que las aguas están estancadas y todo tiene sabor a viejo;
que también el humorismo forma parte del bloque inamovible;
que no hago otra cosa que reducir lo nuevo a lo antiguo;
que no intento todavía reconocer quién soy;
que he perdido hasta la antigua paciencia de orfebre;
que la vejez hace resaltar por impaciencia sólo las miserias;
que no saldré nunca de aquí por más que sonría;
que doy vueltas de un lado a otro por la tierra como una bestia enjaulada;
que de tantas cuerdas que tengo he terminado por tirar de una sola;
que me gusta embarrarme porque el barro es materia pobre y por lo tanto pura;
que adoro la luz sólo si no ofrece esperanza.

domingo, 20 de diciembre de 2009

domingo, 29 de noviembre de 2009

El fin - Jorge Luis Borges

El hijo viejo, el hombre sin historia,
El huérfano que pudo ser el muerto,
Agota en vano el caserón desierto.
(Fue de los dos y es hoy de la memoria.
Es de los dos.) Bajo la dura suerte
Busca perdido el hombre doloroso
La voz que fue su voz. Lo milagroso
No sería más raro que la muerte.
Lo acosarán interminablemente
Los recuerdos sagrados y triviales
Que son nuestro destino, esas mortales
Memorias vastas como un continente.
Dios o Tal Vez o Nadie, yo te pido
Su inagotable imagen, no el olvido.

de "La moneda de hierro" , 1975

El conquistador - Jorge Luis Borges

Cabrera y Carbajal fueron mis nombres.
He apurado la copa hasta las heces.
He muerto y he vivido
muchas veces.
Yo soy el Arquetipo. Ellos, los hombres.

De la Cruz y de España fui el errante
Soldado. Por las nunca holladas tierras
De un continente infiel encendí guerras.
En el duro Brasil fui el badeirante.

Ni Cristo ni mi Rey ni el oro rojo
Fueron el acicate del arrojo
Que puso miedo en la pagana gente.

De mis trabajos fue razón la hermosa
Espada y la contienda procelosa.
No importa lo demás. Yo fui valiente.

del libro "La moneda de hierro", 1975

sábado, 28 de noviembre de 2009

viernes, 20 de noviembre de 2009

Elegía a Ramón Sijé (Miguel Hernández)

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha muerto como del rayo
Ramón Sijé, con quien tanto quería.) .

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracoles
Y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas .

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofe y hambrienta .

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte .

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de mis flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas...
de almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.


(1 0 de enero de 1936)

miércoles, 18 de noviembre de 2009

viernes, 30 de octubre de 2009

Mapa del nuevo mundo -Derek Walcott (Santa Lucía)

I - Archipiélagos

Al final de esta frase, va a empezar a llover.
Al filo de la lluvia, una vela.

La vela
perderá de vista despacio las islas,
se hundirá en la neblina la fe en los puertos
de toda una raza.

La guerra de diez años es pasado.
El cabello de Helena, una nube gris.
Troya, un blanco montón de ceniza
junto a la garúa del mar.

La garúa se tensa como cuerdas de un arpa.
Un hombre con los ojos nublados descubre la lluvia
y desgrana la línea inicial de la Odisea.

II La cala

Haz que resuene, oleaje; la leyenda de Isolda
en lánguidas detonaciones de tu rompiente.
He contrabandeado en esta proa desteñida, que cruje rumbo a la costa
de arena blanca vigilada por feroces manzanillas,
un secreto
leído a la sombra de un halcón fragata.

Esta caleta es un horno.
Las hojas lanzan a las olas instantáneas señales de plata.
Lejos de la maldición del gobierno de una raza
doy vuelta estas hojas - el delito sedicioso de este libro-
para sentir sus ovillos de niebla marina cruzar mi rostro
y atrapar en la boca del viento un gusto a sal.

III Grullas marinas

"Sólo en un mundo donde hay grullas y caballos",
escribió Robert Graves, "puede sobrevivir la poesía".
O cabras expertas en riscos. La épica
sigue al arado, la métrica el resonar del yunque;
la profecía divina las formaciones de cigüeñas, y el temor
el arco del pescuezo del padrillo.

La llama ha abandonado el pabilo calcinado del ciprés;
la luz alcanzará a estas islas, cuando llegue su turno.
Magníficas fragatas inauguran la penumbra
que destella a través de las nerviosas colas de los caballos,
de los pedregosos campos donde pastan.
Desde el golpeado yunque del promontorio
el rocío sedimenta en estrellas.

Generoso océano,
devuelve al vagabundo
desde sus sábanas de sal, atrae al pródigo
a los canales profundos de la marsopa negra.

Tuerce la rueda de su corazón y fija aquí su frente.


del libro "The fortunate traveller" 1982
traducción de Mirta Rosenberg y Daniel Samoilovich
(Diario de Poesía, 1993)

lunes, 5 de octubre de 2009

Canción del conductor (Paul Hoover)

Nunca llegaré a Danville, Ohio,
distante y solitaria Danville.

Carro negro, luna pequeña,
en el asiento trasero la cerveza.
Porque olvidé todos los caminos
nunca llegaré a Danville, Ohio.

En las llanuras, a través de Indiana,
donde también estuve solo.
Carro negro, luna amarilla.
Mi padre muerto me observa
desde la ventana de arriba.

Qué camino más largo desde California
y en qué coche más rápido–
invisible para el alma.

Más allá veo a la muerte moviéndose lenta en el camino.
Sé que tocaré su vestimenta
antes de que jamás llegue a Danville, Ohio.

Distante y solitaria Danville..

traducción: María Baranda

domingo, 4 de octubre de 2009

sábado, 3 de octubre de 2009

No es el muerto quien provoca el estupor (Reinaldo Arenas)

No es el muerto quien provoca el estupor
es la sorpresa de ver cómo olvidamos
su propia muerte, nuestro gran dolor.
Queda el muerto, nosotros nos marchamos.

No es el muerto, no, quien se retira.
Somos nosotros que vamos discutiendo,
sobre el cadáver que mudo nos mira,
la posibilidad de seguir sobreviviendo.

Cuando en la memoria al muerto divisamos
(juegos del tiempo, macabro escandiador)
no es pues al muerto a quien estamos viendo:
Somos nosotros que tétricos quedamos
al ver cómo miramos sin horror
al que en el gran horror se va pudriendo.

La Habana, 1970
(Holguín, Cuba, 1943 - Nueva York, 1990)

miércoles, 30 de septiembre de 2009

sábado, 26 de septiembre de 2009

Ajeno (Claudio Rodríguez, Zamora)

Largo se le hace el día a quien no ama
y él lo sabe. Y él oye ese tañido
corto y duro del cuerpo, su cascada
canción, siempre sonando a lejanía.
Cierra su puerta y queda bien cerrada;
sale y, por un momento, sus rodillas
se le van hacia el suelo. Pero el alba,
con peligrosa generosidad,
le refresca y le yergue. Está muy clara
su calle y la pasea con pie oscuro,
y cojea en seguida porque anda
sólo con su fatiga. Y dice aire:
palabras muertas con su boca viva.
Prisionero por no querer abraza
su propia soledad. Y está seguro,
más seguro que nadie porque nada
poseerá: y él bien sabe que nunca
vivirá aquí, en la tierra. A quien no ama,
¿cómo podemos concer o cómo
perdonar?Día largo y aún más larga
la noche. Mentira al sacar la llave.
Entrará. Y nunca habitará su casa.

de "Alianza y condena" 1965, Revista de Occidente, Madrid

Cerro de la Cruz (San Marcos Sierra)

En la cima del cerro se encuentra El Mirador desde el que se tiene una visión panorámica del pueblo y del Valle de San Marcos.